Al menos 48 personas murieron y varias otras resultaron heridas el miércoles como consecuencia de nuevos ataques aéreos de Arabia Saudí contra zonas residenciales en la provincia de Saná, centro-oeste de Yemen.

De acuerdo con la cadena de televisión yemení Al-Masirah, esto se produjo cuando los cazas saudíes bombardearon un dormitorio en el distrito de Arhab, en Saná. El número de los muertos podría aumentarse ya que un estimado de 70 personas estaba en el lugar antes de los ataques aéreos.

El líder del movimiento popular yemení Ansarolá, Abdulmalik al-Houthi, condenó este ataque y declaró que esto mostró la verdadera cara del enemigo y sus conspiraciones. Además advirtió sobre los intentos del enemigo para crear discordia y sedición dentro del pequeño país del Golfo Pérsico.

La Cancillería de Irán asimismo condenó esta agresión y subrayó que el aumento de los ataques saudíes contra Yemen y el silencio de las organizaciones internacionales al respecto “equivale a la violación de los principios y las normas humanitarias”. El portavoz de la Cancillería iraní, Bahram Qasemi, también llamó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a los países que influyen en el conflicto yemení a duplicar esfuerzos para que se ponga fin a estos ataques y garantizar la paz en este país.