El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, dijo ayer estar dispuesto a evaluar posibles solicitudes de Estados Unidos para aumentar su ayuda militar en Afganistán, aunque negó especular la decisión a tomar.

Turnbull precisó que Australia es uno de de los contribuyentes más importantes de la coalición en territorio afgano, y seguirán presentes en la guerra más larga de su historia con un aumento no especificado de tropas y sin plazos determinados para retirarse.

Agregó que incrementaron este año en 30 soldados más su misión en el país centroasiático, donde mantiene desplegados al menos a 270 miembros de sus fuerzas armadas, y contabilizaron 41 bajas durante la operación Slipper de 2001 a 2014.

Australia desarrolla actividades de capacitación y entrenamiento en territorio afgano, donde llegó a desplegar más de mil soldados para operaciones de combate en ese periodo, considerado el mayor aporte militar de un país fuera de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Por otra parte, el secretario estadounidense de Defensa, James Mattis, expresó que prevé enviar unos 4 mil soldados más que se sumarían a los más de 8 mil que ya se encuentran en Afganistán.