Poco tiempo después debe caer el último baluarte de los terroristas en la tierra siria y ese es Deyr-ez-Zor, el cual entre el ejército gubernamental con el apoyo de la Federación Rusa asalta en tres puntos.

Hasta 26 de agosto de 2015, cuando entre Rusia y Siria se firma el acuerdo para instalar un grupo de las Fuerzas Aeroespaciales de la Federación rusa en territorio sirio, la situación en este país no era favorable para el gobierno legal. Muchos puntos del país no estaban bajo control de Assad, las formaciones ilegales y el Estado Islámico prácticamente lo controlaban todo.

Con la aparición de los militares rusos en el país la situación comenzó a cambiar debido a ataques de precisión contra las posiciones terroristas permitiendo al ejército sirio realizar operaciones ofensivas.

Ya en otoño de 2015 se consiguen exitosas operaciones sobre el noroeste de Siria, tuvo lugar el primen avance hacia Aleppo y Homs, Latakia y cerca de Palmira, que tuvo que se liberada dos veces. Con tal aliado el ejército sirio no sólo realizaba acciones de defensa sino que encontró la posibilidad de atacar.

Liberaron Aleppo y una serie de pozos petrolíferos con los que se sustentaba el Estado Islámico. Ahora sólo queda liberar Deyr-ez-Zor según el jefe de la dirección principal operativa del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, el general coronel Sergey Rudsky. Para ellos el ejército sirio junto con sus tropas de élite «Fuerzas Tigre» dirigidas por el general de brigada Suheil Al-Hassan irán a la toma y liberación de este reducto terrorista.

Así llamado el «Estado Islámico» pierde la mayor parte de los territorios capturados y al parecer poco tiempo después será definitivamente destruido.