Las autoridades municipales de Roma defendieron su decisión de evacuar a centenares de refugiados que ocupaban un edificio abandonado en el centro de la ciudad luego de críticas de la agencia de refugiados de la ONU, la UNICEF y organizaciones humanitarias.

La policía comenzó a desalojar el edificio el sábado al amanecer, en la más reciente de una serie de operaciones similares en Roma y otras ciudades que pasan trabajos para encontrar albergue para nuevos inmigrantes, en medio de sentimiento anti-inmigrante entre los electores. La policía ha definido algunas de las redadas como “operaciones antiterrorismo”.

Muchos de los inmigrantes se negaron a abandonar el edificio, ubicado cerca de la estación de trenes Termini y otros han estado durmiendo en la calle desde el sábado. Las tensiones estallaron de nuevo el miércoles cuando la policía trató de ingresar al edificio, ocupado desde el 2013.

Refugiados lanzaron pintura, basura y botellas a la calle y desplegaron un cartel que decía. “No somos terroristas, queremos vivienda”. 2 personas resultaron detenidas.