El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) reportó ayer un importante descenso en la cifra de migrantes que arribaron a Europa este año, pero alertó sobre muertes y violencia sufrida por esas personas.

Según ese organismo, durante el primer semestre de 2017 la cantidad de individuos que cruzó el mar Mediterráneo disminuyó considerablemente, pero fueron registrados más de dos mil 250 fallecimientos o desapariciones.

El número exacto de decesos es difícil de precisar por la crisis existente y las condiciones de los viajes, por lo que los valores citados son aproximados y conservadores, especifica el comunicado de esa entidad.

Asimismo, el texto precisa que la cifra de personas que utiliza la vía Turquía-Grecia decreció un 94 por ciento con respecto a igual período de 2016, en tanto 83 mil 752 llegaron a Italia provenientes del norte africano, dato similar al del año pasado.

A territorio italiano arribaron 11 mil 400 menores no acompañados o separados de sus familias, muchos de ellos víctimas del tráfico de seres humanos y de agresiones sexuales, señala el texto.

Por su parte, España reportó la entrada de nueve mil 500 migrantes ilegales, cuatro mil 500 más que en los primeros seis meses de 2016.

El Acnur denunció la violencia y dificultades padecidas por esas personas, en gran medida, debido a la ausencia de vías legales de tránsito y de una mayor atención por parte de las autoridades del bloque comunitario.

Impulsar acciones para reducir el número de refugiados e inmigrantes, sin hacer esfuerzos simultáneos por la paz, el desarrollo y en favor de rutas seguras es inaceptable. No podemos ignorar los abusos simplemente porque no los vemos, afirmó Filippo Grandi, representante de ese organismo.

La Unión Europea debe ser más solidaria y asegurar protección y asistencia a aquellos que llegan a este continente. Es importante acelerar los procesos de reubicación de los refugiados, la reunificación familiar y la aplicación de medidas humanitarias, destaca el comunicado.