Como ya ocurriera hace ahora un año, el Grupo de Contacto encargado de las negociaciones de Minsk ha pactado un alto el fuego para el inicio del curso escolar, en lo que es ya la enésima tregua pactada desde la firma de los acuerdos. Tras la tregua de la cosecha, incumplida como las anteriores y que ha cubierto gran parte del verano, un cambio de nombre da lugar a una nueva tregua, lo que no debe hacer olvidar que, en teoría, existe una tregua completa desde febrero de 2015.

Fue entonces cuando se firmó el segundo acuerdo de Minsk, que debía dar inicio a un proceso político que aún no ha dado resultado alguno. Sin embargo, el inicio de cada tregua, especialmente si viene acompañada de una conversación o cumbre de los líderes del “Cuarteto de Normandía, da lugar a especulación, rumores e interpretaciones partidistas. Tras la reunión de esta semana entre Kurt Volker, representante de la administración Trump, y Vladislav Surkov, asesor del presidente ruso, y la visita del secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, para reafirmar a Ucrania el apoyo estadounidense, Petro Poroshenko ha afirmado que espera que la tregua se respete, olvidando que sus tropas no han cesado completamente el fuego en ningún momento y que siguen exigiendo armamento letal a Estados Unidos. Hasta ahora, ninguna de las treguas pactadas ha dado lugar al inicio del proceso político que debió haber comenzado en 2015.

De una tregua a otra

El Grupo de Contacto de Minsk ha acordado un nuevo alto el fuego coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar. Así lo informó el miércoles, 23 de agosto, el representante plenipotenciario de la Federación Rusa en las negociaciones, Boris Gryzlov, según informó la agencia rusa TASS.

“El principal resultado es que el Grupo de Contacto logró acordar un alto el fuego coincidiendo con el inicio del año académico que entrará en vigor el 25 de agosto. Esperamos que la tregua escolar sea respetada con responsabilidad y de forma indefinida”, afirmó.

Gryzlov también insistió en que la parte ucraniana sigue saboteando la retirada de fuerzas en una serie de secciones de la línea de contacto [acordadas en septiembre de 2016 y que pese a los muchos intentos aún no se ha cumplido-Ed]. Además, el representante ruso recordó que en octubre termina el periodo de tres años de validez de la ley de Ucrania “sobre el estatus especial de Donbass”. Ese aspecto [el estatus especial de Donbass en Ucrania, que debe ser negociado y acordado con los representantes de Donetsk y Lugansk, algo a lo que Kiev se ha negado desde el inicio del proceso-Ed] es la base de los acuerdos de Minsk, por lo que la delegación rusa puso sobre la mesa la prórroga del periodo de validez de dicha ley.

La noche del 23 de agosto, el Kremlin confirmó que se había celebrado una conversación telefónica de los líderes países que forman el “Cuarteto de Normandía”. Como se ha podido saber, Vladimir Putin discutió la situación en Donbass con la canciller Angela Merkel, el presidente de Francia Emmanuel Macron y el presidente ucraniano Petro Poroshenko. “Los líderes apoyaron decididamente la decisión alcanzada el 23 de agosto por el Grupo de Contacto de declarar una tregua para el inicio del curso académico”, apuntaba la declaración conjunta.

Los acuerdos de Minsk fueron firmados en febrero de 2015 por los miembros del “Cuarteto de Normandía” (jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania). el documento prevé un alto el fuego, retirada de armamento pesado de la línea del frente, celebración de elecciones en Donbass y la consolidación legal del estatus especial de la región.

Las partes en conflicto han anunciado en repetidas ocasiones el establecimiento de un alto el fuego, pero no se ha conseguido que la lucha se detenga.