El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, indicó que ya no es parte del Gobierno ecuatoriano y denunció que ha sufrido de “linchamiento mediático” durante dos años al aplicársele “la mordaza”.

En una entrevista en Radio Huancavilca, añadió que acudirá a la instancia civil para declarar sobre las acusaciones maliciosas y temerarias, y recuperar su honra, reseña El Universo.

Según el vicepresidente, a quien se le retiraron sus funciones el pasado 3 de agosto, la fiscal Diana Salazar, quien investiga su presunta asociación ilícita en el caso Odebrecht, está cediendo a la presión mediática y agregó: “No hay ninguna prueba. Si existieran pruebas, estuviera preso”.

El lunes, Salazar había hallado indicios de la vinculación de Glas con la empresa brasileña.

Debido al fuero de Glas por su condición de magistrado, el caso pasó a manos del Fiscal General, quien pidió a la Corte Nacional de Justicia una audiencia de vinculación en el presunto delito de Glas en caso de que se dé la autorización de la Asamblea Nacional.