Venezuela reiteró ayer en las Naciones Unidas su disposición a avanzar hacia la solución de su diferendo con Guyana sobre el Esequibo, un territorio de 160 mil kilómetros cuadrados cuya soberanía reclama.

De acuerdo con el canciller Jorge Arreaza, ese fue uno de los temas que trató aquí en su reunión con el secretario general de la ONU, António Guterres.

‘El secretario general está haciendo una función muy importante de acercamiento entre las partes, en el marco del acuerdo de Ginebra de 1966’, declaró a periodistas al finalizar el encuentro, el cual tuvo lugar en el piso 38 del cuartel general de la organización, en Nueva York.

Arreaza valoró la utilidad de que los vecinos se sienten bajo la facilitación de Guterres a buscar una salida satisfactoria para ambos.

El secretario general anunció a finales de febrero la designación del noruego Dag Halvor Nylander como su representante personal en la disputa territorial entre Venezuela y Guyana por el Esequibo.

Los dos países refirieron, mediante el acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966, el caso al secretario general para la solución de la controversia.

El antecesor de Guterres, el sudcoreano Ban Ki-moon, había decidido en diciembre pasado que el proceso de buenos oficios, activado en 1990, continúe hasta el fin de 2017, con un mandato de mediación fortalecido.

Respecto a otros temas abordados en su reunión con el secretario general, Arreaza comentó a la prensa que le expuso la situación actual de Venezuela, la gravedad de las amenazas y las sanciones unilaterales de Estados Unidos contra la nación sudamericana y la necesidad de condenar esa postura hostil, alejada de la Carta de la ONU.

El canciller subrayó que Caracas no acepta la injerencia en sus asuntos internos y sigue dispuesta a dialogar con Washington, pese a sus posiciones intervencionistas.

Los problemas de los venezolanos los resolveremos nosotros, entre el Gobierno y la oposición, sin que Estados Unidos u otro país se inmiscuya, afirmó.

Arreaza también adelantó a los periodistas que el presidente Nicolás Maduro no asistirá el mes próximo al debate de alto nivel de la Asamblea General, previsto del 19 al 25 de septiembre.

El presidente está muy ocupado con cuestiones internas como las elecciones regionales, los temas económicos y el trabajo de la recién instalada Asamblea Nacional Constituyente, señaló.