Recientemente los emisarios del Instituto Republicano Internacional, dirigido por el senador John McCain, visitaron la ciudad ucraniana de Jersón y la base del batallón Asker de la ONG Congreso del Pueblo Tártaro (Medzhlís) de Crimea, organización que fue prohibida en Rusia a finales de abril por el Tribunal Supremo de Crimea.

El politólogo ruso Alexandr Perendzhiev, entrevistado por el diario Svobodnaya Pressa, considera que los estadounidenses están estudiando los recursos que hay en la zona y que son necesarios para desencadenar una guerra de sabotaje contra la península de Crimea.

«Todo el tiempo se trata de la toma por la fuerza de Crimea, ellos no dejan esta idea. Las personas que piensan en que los estadounidenses quieran devolver Crimea a Ucrania se equivocan. Ellos buscan hacerse con el control sobre la península. Hace cinco años, grandes recursos fueron asignados para eso. Pero de repente Crimea se reincorporó a Rusia. Es la razón por la que bajo distintos pretextos EEUU está levantando su centro de operaciones en la base naval en Ochákovo. Quieren desencadenar una guerra contra Rusia pero que no se libre de forma directa, sino por medio de realizar actos de sabotaje a manos de los integrantes del Medzhlís», dijo.

El politólogo destacó que los estadounidenses nunca han actuado de forma directa, sino a través de las organizaciones no gubernamentales para que nadie pudiera culpar de nada al Estado.

Recientemente, el diputado de la Duma de Estado (Cámara baja del Parlamento ruso) Ruslán Balbek advirtió que Rusia debería esperar nuevas provocaciones.

Perendzhiev subraya que, en el futuro, Washington podría realizar distintas filtraciones en los medios de comunicación destinadas a influir en la opinión pública para desacreditar a las autoridades de Crimea y las de Rusia.

El periodista de Crimea, Serguéi Kulik, considera que en las actividades de los estadounidenses no hay nada sorprendente ya que estos actúan según la misma estrategia de siempre.

«Ya a principios del siglo XXI, la corporación estadounidense RAND, que se dedicaba a la inteligencia, propuso a la Casa Blanca la estrategia llamada  ‘La malla de anaconda’ y que implicaba rodear a Rusia de regímenes leales a Washington para expulsarla de la zona de sus intereses nacionales», dijo.

Kulik considera que es posible que «Kiev y sus supervisores estadounidenses» utilicen no solo a los integrantes de  Medzhlís sino a los miembros del movimiento Al Ahbash que quedaron decepcionados porque no obtuvieron acceso al poder tras los acontecimientos en Crimea.

Varias organizaciones islámicas que operan en Rusia consideran que Al Ahbash es una secta totalitaria. Su líder es el jeque libanés Ahmed Tamim. La prensa ha escrito mucho sobre sus lazos con el presidente de la Rada Suprema, Aleksandr Turchínov, y el apoyo que Tamim había brindado a Kiev en la guerra civil.

El profesor de la Universidad Estatal de Moscú Andréi Manoilo recordó que los estadounidenses siempre ha estado buscando algo cerca de las fronteras con Crimea.

«Pueden hacer allí cualquier cosa, desde recolectar información y realizar labores de inteligencia hasta perpetrar actos de sabotaje para influir en los radicales ucranianos y así provocarlos a atacar a Rusia», dijo.

El Instituto Republicano Internacional es la fábrica de ideas del Partido Republicano de EEUU, es decir es un  tipo de conductor de «la fuerza blanda» de EEUU, opina el experto.