Las contradicciones entre Damasco y la coalición liderada por EEUU van acentuándose en la medida que el Ejército sirio avanza hacia Deir Ezzor desde tres direcciones estratégicas.

Situada cerca de campos de petróleo, esta ciudad se convirtió en el principal objetivo de las tropas del presidente sirio, Bashar Asad, y el grupo militar ruso, que luchan conjuntamente contra Daesh —grupo terrorista proscrito en Rusia y otros países— en la parte sureste de Siria.

El 27 de agosto se llevó a cabo un desembarco militar de la coalición internacional liderada por EEUU en la parte occidental de la provincia de Deir Ezzor, informa Vladímir Mujin, columnista del diario Nezavisimaya Gazeta, que cita a la agencia Al Ain News.

El objetivo formal de estas acciones, según el periodista, es evacuar a los civiles y recopilar información. Sin embargo, lo más probable es que las metas de los estadounidenses sean más ambiciosas, añade. Anteriormente, las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS), integradas principalmente por unidades de autodefensa kurdas, anunciaron que el ataque a Deir Ezzor se llevará a cabo simultáneamente con las operaciones militares para la liberación de Al Raqa. Así, los kurdos y EEUU, que los apoyan, tienen la intención de apoderarse de territorios ricos en petróleo y gas, indica el autor.

El autor subraya que las FDS tienen previsto iniciar la ofensiva desde la provincia de Hasaka. Su objetivo principal será capturar la localidad de Al Mayadin, ubicada en la orilla derecha del Éufrates.

No obstante, estos planes, en primer lugar, contradicen los acuerdos tácitos ruso-estadounidenses, que establecen que la coalición y las unidades de las FDS operan únicamente en el territorio al este del Éufrates, señala Mujin.

En segundo lugar, estos planes impiden la ofensiva de las tropas gubernamentales, lo que inevitablemente conduciría a enfrentamientos con las FDS. En junio de 2017, en esta región, un caza estadounidense F/A-18E derribó un avión sirio Su-22, que supuestamente bombardeaba las posiciones de las FDS, recuerda el periodista.

Tras aquel incidente, el Ministerio de Defensa ruso declaró que, «en las áreas de las misiones de combate en los cielos de Siria, cualquier objeto aéreo de la coalición internacional detectado al oeste del río Éufrates, será escoltado por los medios terrestres y aéreos de defensa antiaérea de Rusia como blancos».

Las contradicciones parecen haber sido resueltas, observa el columnista. Durante dos meses, Damasco, apoyada por las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, está realizando una exitosa ofensiva en la dirección sureste, incluyendo la orilla occidental del río Éufrates.

«Resulta difícil decir ahora si los estadounidenses y los kurdos conseguirán adelantar a las tropas de Asad y capturar Deir Ezzor», cita el autor al analista militar y teniente general Yuri Netkachiov. En su opinión, es poco probable que los estadounidenses se atrevan a una confrontación directa con las fuerzas gubernamentales y el mando militar ruso en Siria.

«Pero si movilizan sus fuerzas, continúan la lucha en Al Raqa y atacan inesperadamente las posiciones de Daesh desde la provincia de Hasaka, podrán conquistar cierta parte de la provincia de Deir Ezzor, incluidos los depósitos de hidrocarburos», analiza Mujin.

La situación se complica para Rusia y Siria porque combaten contra un mayor número de terroristas: 9.000 yihadistas de Daesh y más 25.000 representantes de otros grupos terroristas.

Según el jefe de la Dirección General del Estado Mayor ruso, coronel general Ígor Kórobov, más de 70 grupos, incluyendo los opositores, que antes se calificaban como moderados, actualmente se han reunido bajo la bandera de los terroristas.