En vilo amaneció hoy Panamá, donde las televisoras reacomodaron su habitual parrilla matutina para ceder espacio a una programación informativa especial, en espera del fallo sobre la extradición del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), preso en Estados Unidos.

Abogados, expertos en derecho, víctimas de su persecución política, periodistas, simpatizantes y miembros de la sociedad civil se mantienen atentos al fallo del juez de la Corte del Distrito Sur de la Florida, Edwin Torres, quien decidirá si existe causa probable de delito para que enfrente la justicia panameña o quede libre.

Detenido desde el pasado 12 de junio en la prisión federal de Miami, ‘el rey de los supermercados 99’ es requerido en su país por el delito de escucha ilegal telefónica, bajo el cual violó la intimidad de unas 150 personas entre 2012 y 2014.

Es por ello, que muchos panameños se mantienen expectantes a la ‘histórica’ decisión que tiene Torres en sus manos, el cual deberá expresar si hay suficientes méritos o causa probable para extraditar a Martinelli, quien tiene en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Panamá una docena de investigaciones en su contra.

Según los expertos, muchos son los escenarios en que se mueve este caso de alto perfil, en el cual el exmandatario trató de convencer al juez estadounidense con una millonaria suma de dinero para que le otorgara una medida distinta a la detención preventiva.

Pero en este largo camino de pro y contras, los abogados de Martinelli presentaron ante la CSJ un amparo de garantía alegando violaciones al debido proceso de extradición.

La defensa sostiene que el empresario quedó en ‘estado indefenso’ después que se incorporó en el expediente la declaración de Ismael Pittí, exfuncionario del Consejo de Seguridad y único testigo que señala en forma directa al expresidente como autor intelectual de las escuchas.

Sin embargo, los funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos que recibieron y enviaron el documento a la Corte declararon, bajo juramento, que el mismo se incorporó al expediente respetando el debido proceso.

A pesar de todos los argumentos favorables a la extradición, Luis Eduardo Camacho, vocero del exmandatrio, reiteró su confianza en que el juez Torres fallará a favor del detenido porque según el Tratado de Extradición de 1904 firmado con Estados Unidos, no existe una causa probable, ni se puede aplicar retroactivamente.

Se suma, además, que ‘Ricardo Martinelli no tendría un proceso imparcial como no lo ha tenido hasta el momento’, argumento que hasta la fecha sus defensores enarbolan como la principal causa por la que el exgobernante no desea regresar a su país.

De acuerdo con sus abogados y seguidores, en Panamá él no tendría un juicio justo e imparcial porque es ‘un perseguido político’.

De acuerdo con el excanciller Jorge Eduardo Ritter, cualquier decisión traerá consecuencias para las relaciones entre ambos países, porque como ha expresado la CSJ no se trata de una solicitud de extradición cualquiera, y de no ocurrir habrá un pase de factura, acotó.

Por otra parte, si Martinelli es retornado, nada le impide ser una influencia en la política panameña, pero otra cosa es lo que vaya a ocurrir con los casos abiertos en su contra, recordó.

Martinelli está acusado de cuatro delitos, por los cuales Panamá solicitó en septiembre de 2016 su extradición: contra la libertad individual, interceptación de las comunicaciones sin una autorización judicial y dos más de peculado por el uso de fondos públicos.