El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, opinó ayer que hay poco optimismo en cuanto al futuro de los vínculos Belgrado-Pristina, pero se mostró partidario de aprovechar los escasos resquicios para resolverlos.

En declaraciones a la prensa en Bruselas sobre la reunión con el mandatario kosovar, Hashim Thaci, mediada por la Unión Europea (UE), que en las pláticas quedaron abiertas las conversaciones sobre las relaciones a largo plazo entre serbios y albanokosovares.

Concretamente, dijo, como parte del diálogo Belgrado-Pristina que data de 2011, se confirmó ayer el acuerdo sobre el poder judicial en Kosovo y la apertura de un puente sobre el río Ibar en Kosovska Mitrovica, que separa comunidades serbias y albanesas.

Vucic indicó que las autoridades de Pristina no realizaron avance alguno en la formación de la Asociación de Comunidades Serbias, uno de los acuerdos de las pláticas, conducidas por Federica Mogherini, alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, quien también convocó la reunión de ayer.

Añadió que las negociaciones continuarán, pero nadie es demasiado optimista al respecto, si bien dijo percibir que existe una pequeña oportunidad para resolver la cuestión histórica de casi tres siglos entre serbios y albaneses en ese territorio y debe ser aprovechada.

Vamos a luchar por ello, con el corazón y con todas las fuerzas, incluso cuando sea mínima la posibilidad de éxito, pero vale la pena probar en aras del futuro, enfatizó el mandatario.

Informó que las pláticas continuarán en las más diversas modalidades, desde conversaciones telefónicas, la llamada diplomacia de ida y vuelta (shuttle), así como en Nueva York, donde las partes sostendrán la mayoría de las reuniones importantes, siempre bajo la égida de la UE.

Por su parte, Thaci calificó de nueva fase en el diálogo las decisiones adoptadas ayer para su continuación y añadió que deberían conducir a la completa normalización y reconciliación, sobre lo cual los ciudadanos de Kosovo deberán pronunciarse en un referendo, dijo.

Opinó la reunión de ayer estableció una mejor comunicación entre las partes y que este proceso debería conducir a lo que consideró ‘un acuerdo final’ que pondría fin a la enemistad de siglos y acercaría a Serbia y a Kosovo a la membresía en la UE.

Ante el limbo existente en Kosovo, porque a tres meses de las elecciones aún no se formó parlamento ni gobierno, dijo que espera una rápida solución a este problema y la creación después de un equipo único que trabajará en la nueva fase del diálogo con Belgrado.

Agregó que en las próximas semanas y meses habrá más reuniones entre él y Vucic.