La península de Corea está al borde de un conflicto de gran escala, advirtió el presidente ruso, Vladímir Putin.

«No puedo pasar por alto la situación en la península de Corea, que se agudizó últimamente y está al borde de un conflicto masivo», escribió Putin en un artículo publicado por los medios principales de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica) de cara a la cumbre del grupo que se celebrará del 3 al 5 de septiembre en Xiamen, China.

Rusia considera, continuó, que «es erróneo e inviable confiar en que se pueda frenar los programas de misiles y nuclear de Corea del Norte solo a través de la presión sobre Pyongyang».

«Es necesario resolver los problemas de la región por medio de un diálogo directo entre todas las partes interesadas sin poner condiciones previas; las provocaciones, la presión y la retórica insultante son un camino que no conduce a ninguna parte», aseveró.

El 29 de agosto Corea del Norte llevó a cabo el ensayo de un misil balístico, supuestamente un Hwasong-12 de alcance intermedio, que sobrevoló la isla japonesa de Hokkaido y cayó en el mar a unos 1.180 kilómetros al este de la costa de Japón y a más de 2.700 kilómetros del lugar del lanzamiento.

Se trata de la decimotercera prueba en lo que va de año, incluyendo el lanzamiento de dos supuestos misiles intercontinentales capaces de alcanzar el territorio de EEUU, y la segunda después de un cruce de amenazas que tuvo lugar entre Washington y Pyongyang a mediados de agosto.

En 2016, Pyongyang realizó más de 20 ensayos de misiles balísticos, además de la cuarta y la quinta pruebas nucleares, desoyendo las prohibiciones del Consejo de Seguridad de la ONU.