En tan solo una semana, más de 40 combatientes armados escaparon de la base Al Tanf, en el sur de Siria, después de darse cuenta de que no iban a luchar contra los terroristas como les habían asegurado. 

Combatientes armados entrenados por EE.UU. en la base de Al Tanf, en el sur de Siria, han revelado que los oficiales estadounidenses vendían armas a los terroristas del Estado Islámico, informa el canal ruso Rossía 24.

Assalem afirma que él y sus compañeros querían luchar contra el EI, pero se dieron cuenta de que EE.UU. tenía otros objetivos

Según el portal, tan solo durante la semana pasada más de 40 combatientes armados escaparon de la base de Al Tanf y desertaron a las Fuerzas Armadas Sirias. Entre estos militantes, que ahora se encuentran en un campo de refugiados cerca de Damasco, está Asaad Assalem, quien fue el jefe de seguridad de la sección siria en Al Tanf.

Assalem afirma que él y sus compañeros querían luchar contra los terroristas del Estado Islámico, pero finalmente se dieron cuenta de que los militares de EE.UU. en el sur de Siria tenían otros objetivos.

Negocios con terroristas 

Assalem relata que cuando se enteraron de que el comandante de su destacamento vendía armas a los terroristas del Estado Islámico, informaron de ello a la dirección estadounidense de la base.

Sin embargo, después de su informe no solo no se tomaron medidas, sino que «los estadounidenses fortalecieron el apoyo al hombre que había sido nombrado nuestro comandante y que tenía negocios con el EI«, denuncia el combatiente.

Assalem precisa que el militar estadounidense vendía a los terroristas diferentes tipos de armas que estaban a disposición del destacamento, como «armas pequeñas de fabricación estadounidense, rifles M-16 y M-4, lanzagranadas antitanque, diversas ametralladoras y municiones para ellas».

Ni un ataque contra los terroristas pero tres contra las fuerzas progubernamentales 

El exjefe de seguridad señala también los insurgentes pasaban en la base un curso de capacitación de diez días a cargo de instructores estadounidenses y noruegos.

A los militantes se les decía que iban a luchar contra los terroristas del Estado Islámico, pero en realidad no dirigían operaciones contra los yihadistas, sino que eran utilizados por los oficiales estadounidenses para asegurar la presencia en el sur de Siriade las fuerzas terrestres de la coalición occidental.

Las fuerzas de EE.UU. tampoco prestan apoyo a la población local y «no están interesadas ​​en nada más que sus propios intereses», se lamenta Assalem, añadiendo que «en general, les digo que se comportan como invasores».

En concreto, según los militantes que han escapado de Al Tanf, durante todo el tiempo que estuvieron en la base no se realizó ni un solo ataque contra los terroristas del EI. En cambio, los militares estadounidenses atacaron al menos tres veces a las fuerzas progubernamentales sirias.

  1. Las fuerzas especiales de EE.UU. han estado asentadas desde el año pasado en Al Tanf, un estratégico cruce fronterizo entre Siria e Irak, donde también se encuentran las fuerzas progubernamentales sirias que tratan de recuperar el territorio tomado por el Estado Islámico.
  2. De acuerdo con los combatientes consultados por Vesti, en la base se encuentran más de 300 soldados del Ejército estadounidense, 40 especialistas militares de Noruega, así como ciudadanos de Jordania, Marruecos y Arabia Saudita.