El verano de 2014 los habitantes de la aldea Viecielaya Gora estuvieron bajo la ocupación de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Cada día observaban cómo volaban los cohetes, era audible su llegada desde alguna parte. Nadie podía pensar que esto iba a llegar algún día y el día 2 de septiembre de 2017 pudieron ver que la situación se podía dar.

A las 5 de la madrugada en la granja murió el primer civil. El mismo día la mala suerte alcanzó a otros civiles. La salida de la aldea fue cerrada por los soldados ucranianos. Los habitantes, superando el miedo, trataban de ayudarse unos a otros: salvar a unos y enterrar a los que fallecieron.