Hizbulah acusó a la Fuerza Aérea de Estados Unidos de impedir con sus ataques que los autobuses donde se transportan los elementos armados de Daesh y sus familias lleguen a Deir Ezzor, y al tiempo que confirmó que la Resisencia libanesa y el Estado sirio cumplieron con sus compromisos de pasar los autobuses por zonas controladas por Siria sin molestarlos.

La Resistencia libanesa emitió un comunicado en el que muestra su preocupación por la vida de mujeres, niños, ancianos, enfermos y heridos que están en peligro de ser alcanzados por los bombardeos estadounidenses.

Hizbulah y Daesh llegaron a un acuerdo para que los terroristas dejaran la parte occidental de Siria —cerca de la frontera libanesa— hacia la ciudad oriental de Deir Ezzor, medida que según el secretario general de Hizbulah, Sayyed Hassan Nasrallah, es una mera táctica de guerra.

No obstante, los aviones de combate de EE.UU., que operan bajo la llamada coalición anti-Daesh, liderada por EE.UU., efectúan ataques aéreos contra los autobuses en los que se encuentran los miembros de Daesh y familiares, con el fin de obstaculizar su llegada a la referida ciudad siria.

El comunicado explica que los cazas estadounidenses no dejan de sobrevolar encima de estos autobuses e impiden el suministro de alimentos y agua para los niños, por ello, pide a la comunidad internacional que intervenga para prevenir una terrible masacre.

También advirtió que si muere la gente en el convoy como consecuencia de los bombardeos o la falta de alimentos, la plena responsabilidad recae en los estadounidenses, quienes negaron, por su parte, haber intentado interrumpir el suministro de alimentos al convoy, aun cuando los testigos dicen lo contrario.


La contradicción no se acaba aquí, incluso los propios militares estadounidenses hablan paradójicamente a este respecto: el comandante de la operación antiterrorista estadounidense, el teniente general Stephen Townsend, adujo que los aviones de EE.UU. vieron a alguien suministrando agua y comida al convoy y no intervinieron. Pero, el coronel Ryan Dillon, portavoz militar del Ejército estadounidense, dejó claro que los militares norteamericanos impedirán la llegada del convoy a Deir Ezzor y que bombardearán cualquier vehículo perteneciente a esta banda terrorista. 


Por otro lado, la propia coalición anti-Daesh señaló que una parte del convoy de evacuación de combatientes y civiles de Daesh se separó del resto, que permanece en el desierto, y ha vuelto a áreas controladas por el Gobierno de Siria.

En cuanto a la parte del conjunto que ha cambiado de rumbo, la coalición indicó que la vigilará y le impedirá la entrada en el territorio controlado por Daesh.