En una reacción de última hora, la defensa del ex presidente panameño Ricardo Martinelli solicitó a la estadounidense Corte del Distrito Sur de la Florida prorrogar 30 días la extradición del reo, se informó ayer.

Los abogados pretenden en ese tiempo preparar y presentar un recurso de hábeas corpus ante el Onceno Circuito de la Corte de Apelaciones de Atlanta, contra la decisión del juez floridano, que sustentó la existencia de una causa probable para que el reo enfrentara la justicia en Panamá, informó el diario La Estrella.

En caso de que el juez ya haya emitido el certificado de extradición, los abogados solicitaron al magistrado Edwin Torres que suspenda dicha orden que debía seguir al fallo emitido el jueves 31 de agosto, y ponerlo bajo custodia del Departamento de Estado, el cual toma la decisión final.

La solicitud es presentada de buena fe y no pretende causar demoras innecesarias, aclararon los abogados en su alegato, quienes recuerdan que, de lo contrario, el encausado no tendría la oportunidad de redactar la petición que le asiste en derecho ante la orden del Tribunal, indicó la fuente.

De esta forma, Martinelli cumple su promesa de agotar ‘todos los recursos legales’ en el norteño país, donde permanece detenido desde el pasado 12 de junio en una prisión federal de Miami, bajo reclamo de extradición para que responda por un caso donde es supuesto responsable de espionaje ilegal.

La defensa sostiene que su representado quedó en ‘estado indefenso’ después que se incorporó en el expediente la declaración de Ismael Pittí, ex funcionario del Consejo Nacional de Seguridad de Panamá y único testigo que señala en forma directa al ex presidente como autor intelectual de las escuchas. Sin embargo, funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quienes recibieron y enviaron el documento a la Corte, declararon bajo juramento que el mismo se incorporó al expediente con apego al debido proceso.

Antes de conocer el fallo, a pesar de todos los argumentos favorables a la extradición, Luis Eduardo Camacho, vocero del ex mandatario, reiteró su confianza en que el juez Torres fallaría a favor del detenido, porque según el Tratado de Extradición de 1904 firmado con Estados Unidos, no existe una causa probable, ni se puede aplicar retroactivamente.

Ante el fracaso, Camacho cambió su discurso y señaló en un extenso comunicado que aún quedan al menos tres recursos, entre los que citó el habeas corpus e insistir en la libertad bajo fianza, denegada en dos ocasiones por la Corte de Miami y desestimada por un magistrado de Atlanta.

Martinelli está acusado de cuatro delitos, por los cuales Panamá solicitó en septiembre de 2016 su extradición: contra la libertad individual, interceptación de las comunicaciones sin una autorización judicial y otros dos de peculado por el uso de fondos públicos.