El futuro luce tétrico para los jubilados salvadoreños, pues la derecha parlamentaria prevé aprobar una iniciativa de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) que no sería más de lo mismo: sería peor…

La supuesta reforma al sistema de pensiones propuesta por las AFP cuenta con el respaldo de los opositores partidos Arena, GANA, PDC y PCN, que son mayoría en la unicameral Asamblea Legislativa de esta polarizada nación centroamericana.

El economista César Villalona lo explica así: un cotizante que gane 100 dólares al mes aportaría el 7.25% de su salario y el patrono el 7.75%. O sea, por por cada 100 dólares ganados, 15 irán a su cuenta, y las AFP descontarán dos dólares de comisión.

Sin embargo, esta propuesta divide el ahorro en dos: ocho dólares para la cuenta del trabajador y cinco para un fondo solidario concebido para pagar las pensiones vitalicias. La pensión será calculada a partir de ocho, no de 13 dólares.

Además de reducir las pensiones, la propuesta no resuelve el principal problema: el Estado sigue sin fuentes de financiamiento para garantizar el pago de pensiones, una carga heredada de los gobiernos neoliberales de Arena.

La reacción popular no se hizo esperar. Miles de trabajadores marcharon hasta el Parlamento en protesta contra la inminente aprobación de la mencionada reforma, que afecta al cotizante y favorece a los dueños de la AFP.

Reclaman, con razón, que los diputados de oposición hicieron caso omiso a una propuesta de la clase trabajadora, que garantizaba una jubilación más digna y recursos para evitar el impago sin afectar subsidios o la inversión social.

A dos décadas de su privatización, las pensiones aún son bajas, la cobertura es insuficiente y las ganancias se concentran en pocas manos, mientras el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales creado por Arena disparó la deuda pública.

Para Lorena Peña, diputada del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), es urgente aprobar una reforma que garantice el pago de pensiones, frene el endeudamiento público y cubra a más sectores de la población.

Una propuesta del Ministerio de Hacienda, avalada por la histórica formación salvadoreña de izquierda, garantiza la sostenibilidad del sistema, el acceso al seguro social y una devolución íntegra, si el cotizante no se jubila.

Como señala la legisladora Norma Guevara (FMLN), la propaganda sucia y mentirosa ya no puede ocultar la evidencia matemática y la clase trabajadora permanece atenta, porque su futuro está en juego. Y su presente también…

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