“La Fiscalía se manifestó favorable a las absoluciones del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (…) por concluir que no hay pruebas de que participara en el esquema delictivo”, indicó el pasado viernes el Ministerio Público Federal (Fiscalía) de Brasil en un comunicado.

La petición se refiere a un caso que investigaba una acusación lanzada por el exsenador del Partido de los Trabajadores (PT), Delcídio do Amaral, quien aseguraba que “Lula participaba en maniobras para comprar el silencio del exdirector de Petrobras Néstor Cerveró”, detenido por corrupción en esta petrolera estatal brasileña.

HispanTv a través de su portal web reseña que la Fiscalía ha considerado que Lula nunca participó en dichas maniobras y no hay pruebas que sustenten las acusaciones.

“El pretendido silencio de Cerveró, que en la época estaba en prisión preventiva, no fue ordenado ni interesaba a Lula, sino al propio senador”, ha agregado la nota, detallando que Amaral tenía motivos para intentar evitar que el exdirectivo de Petrobras llegara a un acuerdo para aportar detalles de la trama de corrupción a la Justicia brasileña.

Amaral fue detenido en noviembre de 2015, acusado de obstrucción a la justicia por interferir en las pesquisas del grupo de trabajo de la Policía, cuya misión era desarticular la red de cobro de sobornos a cambio de contratos de Petrobras.

Lula, que recientemente ha sido condenado a nueve años y medio en prisión por supuesta implicación en delitos de corrupción, ha rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones en su contra y se ha declarado ‘víctima de una masacre mediática’.

Pese a que el ex presidente está imputado en cinco causas diversas, tres de ellas por su presunta participación en la trama de la Operación Lava Jato, es uno de los políticos más populares de Brasil, hasta el punto de que es considerado uno de los favoritos para las elecciones presidenciales de 2018, de acuerdo a las últimas encuestas.