El expresidente de Yemen, Ali Abdolá Saleh, afirmó que no hay ninguna discrepancia entre el partido del Congreso Nacional (su partido) y el movimiento popular Ansarolá.

Saleh desmintió los informes emitidos por los medios de comunicación, relacionados con el enemigo, al respecto y añadió que tales alegaciones tienen como objetivo crear discrepancias entre su partido y Ansarolá. Además subrayó que Yemen es más importante que cualquier frente y partido político e insistió en mantener unidad con Ansarolá ante el enemigo y las agresiones de Arabia Saudí.

Al reafirmar que el expresidente fugitivo Abdu Rabu Mansur Hadi no tiene legitimidad, Saleh aseguró que no busca tomar el poder en este país y sólo pretende devolver la seguridad y democracia a Yemen. Finalmente reafirmó su apoyo al Supremo Consejo Político de Yemen y le exigió aplicar la ley para todos. Por su parte, el líder de Ansarolá, Abdulmalik al-Houthi, insistió en la importancia de resistencia y unidad ante las conspiraciones e intrigas de los mercenarios saudíes.