El Ejército yemení y su aliado Ansarolá disparan un cohete hacia las posiciones de Arabia Saudí.

Las fuerzas yemeníes golpearon con misiles una concentración de mercenarios saudíes en la región de Najran, en el sur de Arabia Saudí.

Una fuente militar yemení ha confirmado que la unidad de misiles del Ejército y las fuerzas de los comités populares de Yemen dispararon el miércoles por la noche varios misiles Katyusha contra las fuerzas saudíes concentradas en la base militar de Akefa.

En la misma jornada, los efectivos yemeníes intercambiaron fuego con un grupo de milicianos bajo el servicio de la llamada coalición liderada por Arabia Saudí en la provincia central de Marib.

Durante dicho enfrentamiento fueron abatidos 10 mercenarios en diferentes puntos de la región de Sarwah, en Marib.

Las ofensivas yemeníes se anuncian como operaciones en represalia ante una serie de bombardeos aéreos que llevaron a cabo Arabia Saudí y sus aliados contra blancos civiles en el distrito de Heiran en la provincia de Hayyah, ubicada en el oeste de Yemen.

Las autoridades yemeníes han informado que 3 civiles han perdido la vida y otros 6 han resultado heridos a consecuencia de la agresión mencionada.

La seguridad de Yemen se deteriora cada vez más desde marzo de 2015, cuando el régimen saudí lanzó una ilegal campaña de ataques aéreos contra su vecino sureño en un intento por restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, su estrecho aliado.

A pesar de que muchos especialistas consideran que la actual crisis en Yemen sólo puede ser resuelta por vías políticas y no militares, Arabia Saudí sigue bombardeando al pueblo yemení, por lo que las fuerzas yemeníes responden con ataques de represalia.

Según critica la oenegé Human Rights Watch (HRW) la guerra ha causado en Yemen la mayor crisis humanitaria del mundo con al menos siete millones de personas al borde de la hambruna, cientos de miles sufriendo cólera y al menos 5110 civiles muertos (otras cifras indican un número mucho mayor).