Las delegaciones del Gobierno de Colombia y del ELN comenzarán en Quito un ciclo de reuniones con la ONU y la Iglesia Católica para definir cómo implementarán el cese del fuego temporal a partir de octubre y divulgarán los detalles el 25 de este mes, dijo a Sputnik el jefe negociador de la guerrilla, Israel Ramírez Pineda.

«Mañana jueves [7 de septiembre] comienza el trabajo de diseño de los acuerdos para implementar la tregua, hay una reunión con el jefe de la misión de las Naciones Unidas en Colombia y arranca en firme todo el trabajo de construcción de la veeduría en Quito», dijo Beltrán.

Asimismo, Beltrán anunció que «el siguiente lunes [11 de septiembre] se tratará de completar la programación de todo lo que significa la participación de la ciudadanía colombiana» en las conversaciones.

Las reuniones se desarrollarán «hasta el día 23 y luego la mesa en pleno se vuelve a convocar, revisa los acuerdos y los aprueba porque todos esos acuerdos para tener vida tienen que llevar la firma de los seis países garantes y ese trabajo se va a hacer el día 25 de septiembre y ahí se puede saber el rumbo que toman las cosas», dijo.

Los países garantes son Ecuador, Venezuela, Chile, Brasil, Cuba y Noruega.

Beltrán detalló que los negociadores están abocados a estructurar «el mecanismo de verificación» del cese del fuego, es decir, «analizar los acuerdos, preparar todos los frentes para que se dispongan al inicio de octubre».

Para el vocero de la guerrilla, el principal trabajo de la veeduría será prevenir o amortiguar incidentes para no afectar el desarrollo de la mesa de diálogo y en eso «la Iglesia y la ONU están organizadas con papeles específicos».

Asimismo, el ELN espera «un mayor compromiso» del Gobierno, para que la estadística de asesinatos de líderes sociales «baje o se frene en seco respetando el acuerdo de tregua».

El representante de la guerrilla añadió que, si bien el acuerdo entrará en vigencia el 1 de octubre, «el espíritu de tregua es inmediato» y por ello espera que «el cambio en el clima de paz sea visible con la llegada del papa» Francisco, quien arribó a Colombia este miércoles y permanecerá hasta el domingo.

A partir del 12 de enero, cuando concluya el alto el fuego temporal, se hará una evaluación de su desarrollo y de la marcha de las conversaciones y «lo que se logre permitirá el éxito de la agenda y el trabajo de la mesa» de diálogo, observó.

Beltrán sostuvo que la visita del papa Francisco sí constituye «un espaldarazo a la paz» y por eso «queríamos corresponder a ese llamado», pues «lo menos que se podía era darle una bienvenida como una respuesta a ese espaldarazo (…) por lo menos pactar esta tregua para rebajar la intensidad del conflicto y aportar una ambiente de paz».

Las delegaciones del Gobierno y del ELN presentaron el lunes en Quito, donde deliberan, un acuerdo para un cese del fuego bilateral y temporal con el propósito de concretar acciones humanitarias que tengan impacto en las comunidades colombianas afectadas por la guerra.