La policía militar de Rusia instaló un puesto de observación en Afrin, un cantón de población mayoritariamente kurda situado en el norte de Siria, cerca de la frontera con Turquía, comunicó un portavoz del ente, el teniente coronel Gueorgui Petrunin.

«Los militares del puesto observan el cumplimiento del alto el fuego», dijo Petrunin.

Los policías militares rusos, añadió, «son garantes de que el proceso de reconciliación (en Afrin) va a continuar».

El oficial calificó de «benévola» la actitud de los vecinos locales, dijo que la gente tiene confianza hacia observadores y que en los últimos días regresaron a la zona varias familias más.

El cantón de Afrin no forma parte de las llamadas zonas de distensión creadas en Siria, pero desde finales de agosto funciona allí un comité de reconciliación nacional.