El Ministerio de Defensa de Rusia y la corporación Uralvagonzavod han culminado los últimos detalles técnicos para la próxima modernización en serie de los ‘tanques reactivos’ T-80.

A finales de la década de los 70, cuando el T-80 entró en servicio, este carro de combate era considerado como la ‘máquina del primer golpe’. En un hipotético conflicto, su misión era dañar las primeras defensas enemigas y en un veloz ataque penetrar lo más profundo posible en su retaguardia.

Con el fin de cumplir con este propósito estratégico, el T-80 se convirtió en el primer vehículo militar del mundo de producción masiva en ser equipado con una turbina de gas como sistema de propulsión principal. Esto hace al tanque una de las máquinas más veloces y maniobrables de su tipo, capaz de alcanzar velocidades de hasta 70km/h. Su peculiar sonido en movimiento recuerda al silbido del viento, por lo que el T-80 fue bautizado entre sus operadores como ‘el tanque reactivo’.

Además, la turbina de gas le brinda un mayor grado de autonomía, ya que puede ser reabastecido con cualquier tipo de combustible que se encuentre en su camino.

Con el final de la Guerra Fría, llegó a su fin la necesidad de contar con este tipo de armas ofensivas. Este factor, así como el elevado consumo de combustible —hasta 8 litros por kilómetro— hizo que el T-80 poco a poco fuese siendo retirado de servicio. A día de hoy, se estima que hasta 3.000 unidades, entre sus diferentes modificaciones, siguen siendo conservadas en los almacenes militares rusos.

Pero ahora, parece que este tanque está a punto de volver a ser llamado a filas, esta vez no como una máquina ofensiva, sino con la misión de modernizar sus sistemas para cumplir con las tareas de protección del extremo norte ruso.

De ‘tanque reactivo’ al rey en el norte

Las turbinas de gas, con las que vienen equipados los T-80, tienen otra ventaja considerable ante sus análogos diésel: pueden operar hasta a –40°C. Esto se debe a que el tipo de propulsión basado en turbinas de gas no requiere de ningún tipo de refrigerante, anticongelante, ni del propio sistema de refrigeración líquida en sí, que suele fallar a bajas temperaturas. De esto se encarga el tanque, ideal para operar en el extremo norte.

El contrato de modernización de los T-80 fue firmado entre el Ministerio de Defensa de Rusia y Uralvagonzavoddurante el Foro Internacional Técnico Militar Army 2017, que se celebró en las afueras de Moscú el pasado mes de agosto.

La principal modificación a la que será sometido el T-80 tiene que ver con su sistema de arranque, el cual tras ser modernizado hará que la máquina sea mucho más económica. Además, sus sistemas de combate también serán modernizados para alcanzar los estándares actuales de las Fuerzas Armadas rusas. Los T-80 recibirán una nueva armadura de blindaje reactivo, un moderno sistema de puntería Sosna-U con telemetría láser, seguimiento automático de objetivos y capacidad de emplear municiones de mayor potencia.

El exjefe de la Dirección Principal de Vehículo Blindados del Ministerio de Defensa, Serguéi Mayev, indica que, de esta manera, las brigadas motorizadas del norte ruso recibirán no solo una máquina capaz de operar en condiciones extremas, sino un moderno tanque totalmente operativo, único en su tipo.