Una encuesta indicó ayer que la alianza conservadora encabezada por la canciller federal alemana, Angela Merkel, obtuvo un 38 por ciento de intención de voto y se perfila como favorita para ganar en los comicios del 24 de septiembre.

El sondeo, realizado por la consultora Politbarometer muestra que el bloque conformado por Unión Demócrata Cristiana (CDU) presidida por Merkel y la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) aventaja ampliamente al Partido Social Demócrata (SPD), su principal rival en los venideros, el cual logró un 22 por ciento.

En criterio de analistas los pobres resultados del SPD, que lanzó la candidatura de Martin Schulz frente a Merkel, aleja la posibilidad de derrotar a la actual mandataria quien ocupa el cargo desde 2005 y, de triunfar, podría igualar a Helmut Kohl, quien permaneció 16 años al frente del Gobierno alemán.

Una pesquisa de la encuestadora Deutschlandtrend divulgada este jueves último dio a los socialdemócratas solo 21 puntos, el mínimo histórico logrado por esda fuerza política, lo cual muestra un claro declive que se acentuó luego de que Merkel se impuso en un debate televisivo con Schulz efectuado el domingo último.

El sistema electoral alemán combina la representación directa con la proporcional y los 61,5 millones de electores votan dos veces, una para elegir a un candidato local y otra, a un partido.

Cerca de la mitad de los escaños del Parlamento Federal (Bundestag) se destina a los 299 representantes de las circunscripciones electorales y los electores eligen a cada uno de estos en una primera votación, mediante un sistema de mayoría simple.

Los restantes escaños se asignan de acuerdo con el porcentaje de votos de los partidos que en la segunda votación superen el umbral del cinco por ciento y ese porcentaje también sirve para determinar el número total de escaños de cada partido proporcional a los resultados a nivel nacional.

Un partido puede conseguir más escaños en la primera votación de los que le corresponden conforme a la segunda y para compensar el desequilibrio, a los restantes partidos se les asignan escaños adicionales por lo cual el Bundestag, teóricamente integrado por 598 representantes puede llegar a tener hasta 800.

Tras la formación de una coalición de gobierno, proceso que puede durar un mes, el presidente de Alemania, un cargo representativo, designa al canciller, quien normalmente es el líder del partido más votado y finalmente el Parlamento confirma esa nominación mediante votación secreta.