El presidente de EE.UU., Donald Trump, decide prolongar por un año el bloqueo económico de su país contra Cuba, informa la Casa Blanca.

«El ejercicio de ciertas autoridades bajo la Ley de Comercio con el Enemigo está programado para expirar el 14 de septiembre de 2017», indicó el viernes el mandatario estadounidense en un memorando.

Sin embargo, agrega la nota, el bloqueo seguirá en vigor hasta la misma fecha pero del 2018. La llamada ‘Ley de Comercio con el Enemigo’ es uno de los seis estatutos principales utilizados para hacer cumplir el bloqueo estadounidense a Cuba.

Esta medida que, según Trump, «corresponde a los intereses nacionales» de Washington, fue anunciada un día después de que La Habana instó a Washington en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) a levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que por más de medio siglo ha aplicado para estrangular a la isla.

La representante permanente cubana ante la AGNU, Anayansi Rodríguez, afirmó en un foro de alto nivel sobre la cultura de la paz que el fin del cerco de Washington constituiría un importante paso en la materialización de ese concepto adoptado hace 18 años por la Asamblea.

EE.UU. cortó las relaciones diplomáticas con Cuba en 1961 tras la revolución encabezada por el fallecido líder Fidel Castro. En las décadas posteriores, Washington impuso una amplia serie de sanciones contra el país caribeño.

Bajo la Administración del expresidente estadounidense Barack Obama, las relaciones entre estos dos países comenzaron a descongelarse. La embajada de EE.UU. reabrió sus puertas en La Habana por la primera vez en 50 años y las empresas estadounidenses establecieron 26 nuevos acuerdos con el Gobierno cubano.

Durante su mandato, Obama instó al Congreso a levantar el embargo porque, a su juicio, pone en peligro los intereses de los estadounidenses que quieren trabajar y hacer negocios o invertir en Cuba.

Sin embargo, en 2016, Obama emitió un memorando pidiendo que se ampliara el embargo contra Cuba hasta septiembre de 2017 en línea con «los intereses nacionales de EE.UU.».

La Habana, a su vez, en reiteradas ocasiones ha reclamado a Washington el levamiento del cerco argumentando que las medidas restrictivas contra la isla contradicen las leyes internacionales y violan la soberanía del país caribeño.