Dos días después de que el presidente ruso planteara la idea de desplegar una misión de paz de Naciones Unidas en la línea de contacto en Donbass, el presidente Poroshenko ha respondido a la idea insistiendo en los mismos puntos que ya habían planteado representantes ucranianos o el Gobierno alemán, uno de los más activos estos días.

Al igual que la diplomacia alemana, también la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, ha insistido en uno de los puntos en los que Poroshenko no piensa ceder: la participación de las Repúblicas Populares en la negociación sobre la misión de paz, que en parte se desplegaría en territorio bajo su control, es inaceptable.

En su discurso, que ha aprovechado también para exigir a Occidente que entregue armas a Ucrania para defenderse de “la horda”, que aún está cerca, Poroshenko ha repetido la necesidad de que la misión de Naciones Unidas sea desplegada por todo el territorio “temporalmente ocupado”, es decir, el controlado por la RPD y la RPL. El presidente ucraniano no ha olvidado la principal obsesión ucraniana: recuperar el control de la frontera, que según los incumplidos acuerdos de Minsk no recuperaría hasta el final del proceso. Es ahí donde Poroshenko insiste que debe estar también la fuerza de Naciones Unidas. Y sin tratar siquiera de ocultar sus objetivos, las palabras del líder ucraniano dejan claro que Kiev busca con la misión internacional conseguir lo que no ha conseguido por la vía militar: desarmar a las milicias y recuperar el control del territorio. Es por eso que Poroshenko afirma que la misión estará orientada a “a restablecer completamente la integridad territorial” de Ucrania.

Por el momento, ninguna de esas exigencias ucranianas es compatible con la idea inicial de la Federación Rusa, que plantea una misión de apoyo a la OSCE únicamente en la línea de contacto y en coordinación con las Repúblicas Populares. Teniendo en cuenta que Rusia dispone de derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde debe aprobarse la misión, cualquier concesión en ese sentido sería entendida como una cesión a Ucrania contraria a los intereses de las Repúblicas Populares y de su población.

Previsible respuesta de Poroshenko

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, afirmó que la misión de paz de Naciones Unidas en Donbass estará enfocada “no a preservar la ocupación rusa sino a asegurar una paz duradera”.

“Hoy hemos conseguido un resultado importante: contamos con la voz común socios que apoyan la iniciativa ucraniana y hemos escuchado una reacción definitiva de la otra parte del frente, aunque claramente comprendemos que el demonio está en los detalles. La propuesta de la Federación Rusa para el despliegue de la misión de Naciones Unidas exclusivamente para proteger a la Misión Especial de Observación de la OSCE es cuando menos extraña, especialmente ya que los militantes rusos son la principal amenaza para la seguridad de los observadores. La parte ucraniana está preparada para una discusión sustancial con los miembros del Consejo de Seguridad. Creo que esa discusión debe tratar los temas fundamentales. En primer lugar, apoyamos el despliegue de una misión de pacificación de Naciones Unidas en toda regla por todo Donbass”, afirmó el presidente.

Hay que precisar que las acusaciones de Poroshenko contra los ejércitos de Donbass como principal amenaza para la seguridad de la OSCE no se sostienen.

“No estará orientada a preservar la ocupación rusa, no a legalizar la presencia rusa, sino a asegurar una paz duradera en ciertas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk y a restablecer completamente la integridad territorial de nuestro Estado. La futura misión de Naciones Unidas debería estar desplegado por todos los territorios temporalmente ocupados, incluyendo la parte de la frontera fuera de control “, añadió Poroshenko.

El presidente ucraniano apuntó también que la misión debe seguir las normas establecidas para la implementación de operaciones internacionales de Naciones Unidas, que excluyen la participación de representantes de un país agresor o partes involucradas en el conflicto.

“Y lo último es que no puede haber ninguna coordinación con los militantes rusos sobre los parámetros de la futura misión de Naciones Unidas”, concluyó Poroshenko.

Hay que recordar que el Gobierno de Alemania apoya a Poroshenko en relación a la participación de las Repúblicas Populares de Donbass en la negociación de las condiciones para el despliegue de la misión de paz.

Antes, la República Popular de Donetsk se había mostrado dispuesta a discutir la idea de la introducción de la misión de paz en Donbass para asegurar la seguridad de la misión de la OSCE. Sin embargo, según el líder de la RPD, Alexander Zajarchenko, es imposible un cambio en el formato para la búsqueda de una solución al conflicto sin la participación de la República.