La ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, a su llegada a una reunión de ministros de de Defensa de la la Unión Europea (UE), 7 de septiembre.

Rusia se ha mostrado ‘sorprendida’ por las alegaciones de la Defensa alemana de que Moscú prepara a más de 100.000 soldados en Zapad 2017 para una guerra.

El jueves, en una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea (UE), la titular germana Ursula von der Leyen dijo a los periodistas, que las maniobras conjuntas de Rusia y Bielorrusia, denominadas Zapad 2017, eran una «demostración clara de las capacidades y el poder de los rusos» y aseguró que más de cien mil soldados rusos participarán en lo que consideró «un entrenamiento para una guerra a gran escala».

En reacción a las declaraciones de la ministra alemana, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, ha reiterado este sábado que dichas maniobras son de pleno carácter defensivo y ha rechazado las acusaciones de que Moscú está entrenando sus tropas para invadir Polonia, Lituania o Ucrania.

«Estamos sorprendidos por las declaraciones de la ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen. Declaraciones públicas sobre 100.000 soldados rusos presuntamente implicados en los simulacros Zapad-2017, aunque no está claro de dónde proviene ese número y algunos peligros para Europa relacionados con eso», ha manifestado el vocero militar ruso.

En este sentido, Konashenkov ha recordado que la parte alemana fue informada, de modo completo y oportuno, sobre los objetivos y la naturaleza defensiva de los ejercicios, así como del número verdadero de soldados rusos que participan en Zapad 2017.

Además, ha subrayado que el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, informó al presidente del Comité Militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Petr Pavel, en una reunión en Baku a principios de esta semana, sobre la naturaleza rutinaria de los ejercicios, además de dejar claro que no estaban dirigidos contra ningún país.

El viernes, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, manifestó preocupación por las inminentes maniobras ruso-bielorrusas anuales Zapad de este año y, dejando entrever dudas acerca de la cifra de 13.000 efectivos participantes en los ejercicios, como lo ha comunicado por Moscú, recordó supuestos excesos de efectivos en los Zapad de 2009 y 2013.

La Alianza Atlántica manifestó desde un principio su inquietud por la puesta en práctica de Zapad 2017, a desarrollarse del 14 al 20 de septiembre en torno al mar Báltico, el oeste de Rusia, Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado.

El embajador de la UE en Moscú, Vigaudas Usackas, descartó recientemente que estas maniobras encubran la preparación de Rusia para atacar a países de la OTAN.