Un soldado desplegado cerca de una posición de la artillería saudí en la frontera con Yemen.

Aunque el Gobierno de Madrid no admite el uso ilícito de armas españolas, hay datos que apuntan a que Riad usa munición española en su cruenta guerra contra Yemen.

Pese a los crímenes de guerra perpetrados por el régimen de Arabia Saudí en su campaña militar contra Yemen, iniciada en marzo de 2015, España no ha cesado la venta de armas a los saudíes, lo que queda desvelado por el hallazgo de pistolas y al menos cuatro modelos de armamento y vehículos de fabricación española en Yemen, informó el domingo el diario Público.

El medio cita al analista español Yago Rodríguez, quien ha llevado años investigando información de fuente abierta sobre la presencia de armamento español en conflictos y operaciones militares contrarias al derecho internacional, como en Siria y Yemen.

España se ha convertido en un socio comercial especialmente fiable para Al Saud, puesto que “la presión social interna en contra de estas operaciones no es ni de lejos comparable a la de otros países como Alemania o Suecia”, consideró Rodríguez. Suecia terminó anulando las ventas de armas a los saudíes.

En base a un informe realizado el año pasado por ARES (Armament Research Services) del que Yago Rodríguez fue coautor, quedó revelado que tanto Arabia Saudí y sus aliados como el movimiento popular yemení Ansarolá han utilizado “con escaso aprovechamiento” dos tipos de armas salidos de fabricación española.

Estos armamentos han sido un lanzagranadas antitanque de un solo uso fabricado por Instalaza con el nombre comercial de C90 y granadas Alhambra de fragmentación, fabricadas también por Instalaza, y supuestamente suministradas a Arabia Saudí en 2004 por España.

El sábado, Público también reveló que el Ejército español entrenó en Morón de la Frontera (sur de España) a 18 pilotos del contingente de Eurofighters Typhoon, que ahora están masacrando a la población civil en Yemen.

El régimen de Riad y sus aliados son sistemáticamente acusados de golpear blancos civiles, como escuelas y hospitales. Los bombardeos saudíes han dejado más de 12.500 muertos y 20.000 heridos, según un informe recientemente emitido por un centro pro derechos humanos.