La renuncia del vicepresidente uruguayo, Raúl Sendic, ante el Plenario Nacional del Frente Amplio (FA) condujo al paroxismo la polémica dentro de la fuerza política, pero también demostró su compromiso con la colación de izquierda.

Si bien en los últimos meses el vicemandatario repitió una y otra vez que no abandonaría su cargo, la postura indeclinable del sábado, más que sorprender, provocó reacciones diversas entre sus correligionarios, unas a favor y otras en contra, a la par de exacerbar las diferencias.

A principio de septiembre el Tribunal de Conducta Política (TCP) del FA dio a conocer el fallo en el que acusó a Sendic, de 55 años, por presunto uso indebido de tarjetas corporativas cuando dirigió la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland.

El vicegobernante fungió, primero, como vicetitular de esa entidad estatal en el período de 2005-2010, y después como director entre el 2010-2013.

Fustigado con saña en los dos últimos años por la prensa, partidos de oposición y sectores de su fuerza política, el vicegobernante soportó acusaciones de los más diversos tipos, que en su defensa breve del sábado definió como ‘un fuerte hostigamiento’.

A la par de ello denunció también un conjunto de ‘maniobras y deslealtades’ y calificó de ‘infundado y desproporcionado’ el dictamen elaborado por el TCP, donde se mencionan términos como ‘enriquecimiento indebido’ y ‘malversación de fondos’.

En su autodefensa de poco más de 10 minutos, Sendic fustigó, además, la manera en que se dio a conocer el informe del Tribunal, al considerarlo una estrategia para generar una mayor presión mediática, según el periódico La República.

‘No responsabilizo a los compañeros de la Mesa Política porque no lo conocían, pero si lo conocía el presidente del Frente Amplio que sabía lo que contenía el informe, como también lo conocía yo’, indicó.

El órgano de prensa publicó que la decisión de vicemandatario sacudió al FA y a todo el país y apuntó que lo hizo antes de que la fuerza política entrara en una ‘carnicería’ muy difícil de manejar.

José Mujica, el expresidente y ahora senador, como otros tantos referentes del FA, alabó la decisión del vicegobernante al reconocer que demostró madurez y ‘colocó como prioridad la unidad’ de la coalición.

Sin embargo, advirtió que le preocupa la estabilidad del gobierno (a mitad de su mandato) porque ‘no se puede escupir en un ojo a alguien y al otro día pedirle los votos para que te acompañe, no es inteligente’, apostilló.

Por su parte, el diputado Gonzalo Civila calificó en su cuenta de Twitter digna y frenteamplista la decisión de Raúl, ‘después de un proceso doloroso y poco fraterno’.

El Plenario Nacional de la coalición de gobierno emitió una resolución de cinco puntos en la que tomó nota de la actitud asumida por el vicemandatario y llamó a velar fielmente por la unidad, integridad y valores, la transparencia, honestidad y ética en la gestión.

La ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, en tanto, consideró ‘muy digna y valiente’ la postura de Sendic y apuntó que fue ‘un día de pérdida de un compañero, que como todos, con aciertos y errores dio lo mejor de sí al FA’.

No se alegren los que dejaron un país fundido, empresas públicas aniquiladas, bancos fundidos, el Frente Amplio seguirá transformando el Uruguay para bien de todos y todas las uruguayas, enfatizó.