Más de un millón de personas llenaron este lunes las calles de Barcelona en la manifestación convocada por las organizaciones independentistas con motivo de la Diada (fiesta nacional) de Cataluña.

«En la marcha hay alrededor de un millón de personas», asegura la Guardia Urbana.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, resaltó en su discurso la importancia de esta asistencia masiva a tan solo 20 días de la convocatoria oficial del referéndum soberanista.

«Lo hemos vuelto a hacer, hemos demostrado al mundo, de forma masiva, el compromiso insobornable de los catalanes, de forma pacífica y democrática», manifestó Puigdemont en su discurso.

«¿Qué más tenemos que hacer para que se entienda que el pueblo de Cataluña quiere votar? En el Estado ha faltado política y ha sobrado justicia y policía», añadió el dirigente.

El presidente insistió en que «están dispuestos a negociar hasta el último minuto las condiciones del referéndum».

«Si el Gobierno español quiere sentarse a negociar y hablar, podemos hablar de todo, pero me temo que no será posible, es difícil que cambie el pensamiento único para quienes lo que ha pasado hoy no existe, y es obra de gente fanatizada», afirmó.

Para dar esta muestra de fuerza, las organizaciones independentistas la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural recuperaron este año el formato de gran manifestación en el corazón de Barcelona.

Bajo el nombre de ‘La Diada del Sí’, formaron una equis (x) como la que sirve para marcar las papeletas de voto en la confluencia del Paseo de Gràcia con la Calle de Aragó, que se extenderá hasta la calle de Casanova, los Jardinets de Gràcia, el paseo de Sant Joan y la plaza de Catalunya.

En las pancartas se pueden leer mensajes a favor del ‘sí’ a la independencia, el lema ‘Referéndum es democracia’ y una con la frase ‘Paz y libertad’ como símbolo del rechazo a la violencia y en recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas del 17 de agosto en Cataluña.