El desempeño económico de Nicaragua continúo respaldado por una política fiscal prudente y sostenible durante el primer semestre del año, al mostrar indicadores positivos en las finanzas públicas, reportó hoy en Banco Central (BCN).

De acuerdo con el ente emisor, el superávit del sector público no financiero después de donaciones ascendió a mil 35 millones de córdobas (más de 34 millones de dólares).

Ello estuvo determinado, principalmente, por un mayor resultado superavitario del gobierno, compensando el saldo deficitario de las empresas públicas, según la fuente.

Asimismo, el BCN indicó que los ingresos de dicho sector registraron un crecimiento interanual de 12 por ciento respecto a los acumulados a junio del año pasado, para totalizar 58 mil 86,3 millones de córdobas (unos mil 915 millones de dólares).

De ese monto, aproximadamente el 67 por ciento correspondió a ingresos tributarios, acorde con el informe.

Respecto a la erogación total, el crecimiento se ubicó en el lapso analizado en 10 por ciento, menor en 8,4 puntos porcentuales en relación con el primer semestre de 2016.

Este descenso, sostuvo el BCN, provino de la desaceleración del gasto en remuneraciones y en compras de bienes y servicios, junto con una contracción en la adquisición neta de activos no financieros.

En tanto, el superávit después de donaciones fue consistente con un financiamiento externo neto de cuatro mil 269,3 millones de córdobas (unos 140 millones de dólares) y un ahorro interno neto por cinco mil 304,4 millones de córdobas (más de 175 millones de dólares).

A su vez, el financiamiento externo fue dirigido principalmente a proyectos de infraestructura del gobierno central.

De esa manera, los resultados de la conducción de la política fiscal permitieron mantener la tendencia decreciente de la deuda pública.

Al cierre del primer semestre, dicha deuda como proporción del Producto Interno Bruto se ubicó en 44,6 por ciento, inferior a lo registrado en diciembre 2016.

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