Moscú cree que la politización de las entregas de turbinas de gas de Siemens a Crimea es contraproducente, y las sanciones impuestas por la UE sobre la cuestión son completamente inaceptables, dijo un alto diplomático ruso en una entrevista publicada el jueves.

«No me referiría a este caso como un escándalo. Es una disputa de entidades económicas, la cual está sujeta a un arreglo judicial. Además, consideramos contraproducente politizar este asunto», dijo Sergey Nechayev, jefe del departamento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia encargado de las relaciones con Alemania, al periódico Kommersant.

El diplomático dijo que el ministerio estaba discutiendo este tema directamente con los socios alemanes.

«La extensión de las restricciones de sanciones, iniciada por Alemania en el contexto del caso Siemens, así como la inflación de una campaña de información, en la que se permiten declaraciones sobre la incompetencia de las empresas rusas, son pasos absolutamente inaceptables que no contribuyen a una solución civilizada al problema», agregó Nechayev.

En julio, el gigante tecnológico alemán Siemens descubrió que sus cuatro turbinas de gas previstas para un proyecto en la península de Taman, en el sur de Rusia, habían sido trasladadas a Crimea, donde Rusia estaba construyendo dos plantas térmicas. Tras el incidente, la compañía decidió anular el acuerdo de licencia de suministro de energía eléctrica y suspender las entregas de equipos de energía a empresas estatales de Rusia. El 4 de agosto, la Unión Europea añadió tres ciudadanos rusos y tres empresas involucradas en el escándalo de las turbinas a la lista de sanciones, diciendo que sus acciones «socavaron la integridad territorial de Ucrania, la soberanía y la independencia».