Soldados del Ejército ruso patrullan la antigua ciudad siria de Palmira, 5 de mayo de 2016.

Rusia al combatir el terrorismo en Siria no busca objetivos estratégicos que le permitan establecerse para siempre en este país árabe, según un alto cargo ruso.

El enviado especial del presidente ruso para la regulación del conflicto en Siria, Alexander Lavrentiev, ha afirmado este sábado de que Moscú no persigue objetivos estratégicos relacionados con mantener su presencia en el país árabe, donde fuerzas rusas apoyan desde 2015 la lucha antiterrorista.

“Nuestro objetivo es la lucha contra el terrorismo internacional, que es una amenaza para los intereses nacionales de Rusia”, agrega Lavrentiev en una entrevista a la cadena local Rossiya 24.

Al mismo tiempo, ha manifestado su esperanza de que el régimen del cese del fuego en Siria adquiera un carácter irreversible, de tal forma que se pueda anunciar pronto el fin del conflicto sirio.

En otra parte de la entrevista, Lavrentiev ha mencionado que muchas personas originarias de Rusia y de los países de la extinta Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas (URSS) luchan actualmente en Siria en las filas de los grupos terroristas.

El enviado especial del presidente ruso, Vladimir Putin, en este sentido, ha comentado que una de las tareas de Moscú consiste en prevenir que ciudadanos eslavos estén en filas terroristas.

Rusia está preparada para prestar cualquier ayuda que necesita Siria, ha precisado el funcionario ruso, para después subrayar que durante las conversaciones sobre Siria en Astaná, la capital de Kazajistán, quedó claro que la oposición siria ve en Rusia una parte con la que puede colaborar de manera constructiva.

En la sexta reunión sobre Siria en Astaná celebrada los días 14 y 15 de septiembre, los países garantes (Rusia, Turquía e Irán) buscan fortalecer el alto el fuego en las diferentes zonas de seguridad ya implementadas en el país árabe.

Desde que en 2011 estalló en Siria el conflicto que tiene enfrentado al Ejército sirio contra los rebeldes opositores al Gobierno de Bashar al-Asad y a diferentes grupos terroristas, Rusia ha prestado su ayuda militar y política las veces que Damasco lo ha solicitado.