A escasas 24 horas para el límite indicado por el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, partidos políticos y organizaciones afinan hoy detalles de sus propuestas para la Consulta Popular, cuyo contenido será anunciado el 2 de octubre.

Después de semanas de alusiones al plebiscito por parte de diversas autoridades del país, el 18 de septiembre el mandatario hizo pública su decisión de aplicar el mecanismo constitucional y pidió a los ecuatorianos colaborar con sus sugerencias.

‘Celebro que se haya abierto un sano diálogo acerca de las preguntas. A quienes quieran hacerlo, les pido enviarlas a mi despacho, máximo hasta el 26 de septiembre’, precisó entonces el mandatario en su segmento televisivo semanal: ‘El Gobierno Informa’.

El anuncio destapó comentarios encontrados en la población sobre la necesidad de acudir a esa figura legal y al mismo tiempo contó con la aprobación de las formaciones políticas, que desde entonces se dispusieron a trabajar en sus puntos de interés.

Las posturas de respaldo llegaron desde el gubernamental Movimiento Alianza PAIS, cuyo bloque legislador se pronunció enseguida sobre la determinación del jefe de Estado, hasta de los partidos de oposición que buscan cambios en algunas normativas o desaprueban otras por afectar sus intereses.

La Consulta Popular no debe seguir el plan de la derecha que perdió en las urnas y ‘busca desinstitucionalizar’. Apoyamos, sí, para avanzar en derechos, señaló al respecto la asambleísta Marcel Aguiñagua.

‘Plantearemos entre ocho y 10 preguntas relacionadas con lo económico, social, productivo y la reforma política, en concordancia con nuestros principios y demandas ciudadanas’, aseguró por su parte el titular de la Asamblea Nacional, José Serrano, a nombre del bloque oficialista.

La secretaria ejecutiva del movimiento de gobierno, Gabriela Rivadeneira, también avaló la iniciativa, pero acotó: ‘Consulta popular progresiva en Derechos, sí. Una consulta como palestra para la agenda de la derecha, no’.

En su criterio, los puntos sujetos al juicio de la ciudadanía no se deben convertir en una herramienta que permita aplicar el plan perdedor en las urnas en abril.

De su lado, el excandidato a la presidencia por el principal grupo opositor CREO Guillermo Lasso también se pronunció al respecto con una lista de asuntos que su coalición estima necesario incluir en el cuestionario.

Eliminación de la reelección indefinida para todos los cargos de elección popular, así como del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, derogación de la Ley de Comunicación, forman parte de los pedidos.

La lista incluye dar por terminados los plazos de las funciones de mecanismos de control como: Contraloría, Procuraduría y Fiscalía General del Estado, Consejo de la Judicatura, Corte Constitucional, Defensorías Públicas y del Pueblo, Consejo Nacional Electoral y Tribunal Contencioso Electoral, entes que de alguna forma le han impedido imponer sus intereses.

Además de sus solicitudes, todas en contra de mecanismos dispuestos por la Revolución Ciudadana en sus 10 años anteriores de gobierno bajo el liderazgo del expresidente Rafael Correa, Lasso advirtió a través de su cuenta en la red social Twitter que si los ciudadanos se sienten insatisfechos con el contenido de la Consulta, ‘no quedará más que hacer una por iniciativa ciudadana’.

Por su parte, Centro Democrático pidió sustituir al Consejo de Participación Ciudadana actual por uno transitorio, cesar de sus funciones a designados mediante concurso o por méritos por la instancia anteriormente mencionada, crear una Secretaría Nacional de Prevención de la Violencia y aumentar a seis años el período presidencial, desde los próximos comicios.

En respuesta al respaldo a su convocatoria, Moreno agradeció al bloque legislativo oficialista y a las otras organizaciones sociales que se pronunciaron respecto a la iniciativa, la cual, según adelantó, tendrá como objetivo rescatar los pilares de la Carta Magna aprobada durante el período de gestión de su antecesor, en 2008.

‘Lo que no cabe duda es que la Consulta Popular será enfocada en rescatar los principios que inspiraron la Constitución de Montecristi de 2008’, indicó el mandatario.

Hasta mañana, el Palacio de Carondelet, sede de la presidencia de la República, estará abierto para recolectar las preguntas y el 2 de octubre se conocerá el contenido del referendo en este país, cuyos primeros cuatro meses de la nueva administración se cumplieron ayer domingo.