Washington estima que Moscú y Pekin «desafían el poder, la influencia y los intereses estadounidenes», opina el analista William Mallinson.

La nueva estrategia de seguridad que este 18 de diciembre presentó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es una justificación para que su país y «su herramienta», la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mantegan la tensión en el mundo, estima William Mallinson, profesor de la Universidad Marconi.

En una entrevista con RT, este especialista manifestó que el anuncio del mandatario estadounidense no es nuevo, sino que refleja «la misma vieja y cansada mentalidad de la Guerra Fría, tan necesaria para mantener los beneficios de los accionistas del complejo militar-industrial-congresional» de Washington

Respecto a la introducción de cuatro pilares —»proteger la patria, promover la prosperidad, preservar la paz a través de la fuerza y promover la influencia estadounidense»—, Mallinson opina que los dos primeros puntos son «obvios», mientras que los otros dos son «modos agresivos de exportar libertad», algo que «llevaría a la ‘geomuerte’ como parte necesaria de la geoestrategia» de EE.UU.

Dividir a Rusia y China

Este antiguo diplomático británico aseguró que «las rimbombantes declaraciones electorales» de Trump respecto a poner a EE.UU. en primer lugar también reflejan «un tono hegemónico».

William Mallinson está «seguro» de que «Washington hará todo lo posible» para causar problemas entre Moscú y Pekín, porque estima que Rusia y China «desafían el poder, la influencia y los intereses estadounidenes».

fuente

Etiquetas: ; ; ; ; ;