La reelección de Shinzo Abe como primer ministro; la disolución de la Cámara baja del parlamento; la aprobación de polémicas leyes; y una marcada hostilidad hacia Corea del Norte, centraron la agenda política de Japón durante 2017.

Para recuperar la popularidad perdida por supuestamente beneficiar a un amigo en la construcción de una escuela veterinaria, Abe reformó su gabinete y modificó ministerios claves como el de Relaciones Exteriores, Educación y Revitalización Económica.

También adelantó las elecciones para el 22 de octubre, reforzando su papel ante la crisis con la República Popular Democrática de Corea (RPDC), y así calmar las preocupaciones de la población por los ensayos nucleares de Pyongyang, y la inestabilidad del Partido Democrático.

Sus planes se vieron en peligro ante la presentación del Partido La Esperanza por parte de la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, exministra del Partido Liberal Demócrata y quien, fuera de pronósticos, había logrado la mayoría de los escaños en los comicios de julio a la Asamblea Metropolitana.

Mientras tanto, Abe disolvía la Cámara baja del parlamento japonés, una maniobra que según analistas tenía por fin recortar el tiempo de la oposición para prepararse.

Pese a los escándalos que empañaron la figura del primer ministro, este fue reelecto hasta 2021 y pasó a ser el de mayor tiempo en el cargo en la historia reciente de la nación nipona.

JAPÓN SIGUE EN CAMPAÑA JUNTO A ESTADOS UNIDOS CONTRA PYONGYANG

Interrumpidas durante seis años, las relaciones diplomáticas Japón-Corea del Sur quedaron restablecidas en mayo de 2017 luego de una conversación telefónica entre Abe y el legislador del Partido Democrático y enviado especial del mandatario surcoreano Moon Hee-sang.

Tokio y Seúl sintonizaron así sus posturas con la de Estados Unidos respecto a la RPDC, consistente en sanciones y amenazas para que esta abandone un programa nuclear al que le atribuye motivaciones exclusivamente defensivas.

Una serie de ejercicios militares en el mar de Japón agudizaron la crisis, que tuvo un momento de especial crispación en junio, cuando por primera vez dos buques, uno de ellos el transportista de helicópteros Hyga, se unieron al USS Ronald Reagan y al Carl Vinson estadounidenses.

Tal movimiento fue la respuesta al lanzamiento por Corea Democrática de un misil de corto alcance que sobrevoló Japón a cientos de kilómetros de altura antes de caer al mar en una zona bajo jurisdicción de ese país.

En septiembre, los mandatarios de Japón y Corea del Sur acordaron buscar una resolución más fuerte del Consejo de Seguridad contra la RPDC, que había probado una bomba de hidrógeno acoplada en un misil balístico intercontinental.

Las maniobras de Washington, con Japón y Corea del Sur como aliados, así como la continua realización de ejercicios militares en las costas cercanas a la península, constituyen para Pyongyang una muestra abierta de hostilidad y amenaza latente.

El apoyo de Abe a la cruzada anti-norcoreana liderada por Estados Unidos fue cuestionada por miles de japoneses que protestaron en Tokio cuando la visita del presidente Donald Trump, en noviembre, como parte de una gira por Asia.

LEYES CONTROVERSIALES

Entre los proyectos de ley más polémicos aprobados por el parlamento de Japón en 2017 está la aceptación de dimitir al emperador Akihito, y traspasar sus deberes al príncipe heredero Naruhito, un acercamiento a la primera abdicación imperial en alrededor de 200 años en el país. De igual modo, dieron el visto bueno a una resolución especial para facultar al gobierno a analizar varias cuestiones que garanticen una sucesión imperial estable, incluyendo la creación de ramas femeninas.

En junio también se aprobó una discutida ley sobre delincuencia organizada que por primera vez penalizará la conspiración criminal.

El gobierno nipón defendió esa iniciativa como una herramienta para prevenir el terrorismo y ratificar la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, adoptada en el 2000.

A pesar de su aprobación, expertos legales advirtieron que podría vulnerar derechos fundamentales como la libertad de expresión.

Otro tema discutido por el parlamento japonés fue la posible reducción de la edad legal de 20 a 18 años, lo que de aprobarse modificaría la definición de persona adulta por primera vez desde la redacción del código civil a finales del siglo XIX, durante la era del emperador Meiji (1868-1912).

El proyecto de ley podría incluir una enmienda que fijará en 18 años la edad de casarse tanto para hombres como las mujeres. Actualmente el rango es válido entre los hombres a partir de los 18, y desde los 16 en el caso de las mujeres con el consentimiento de los padres.

Entretanto, las denuncias a Abe por la apertura con favoritismo de una escuela de veterinaria fueron investigadas en noviembre.

La oposición lo acusó de presionar al Ministerio de Educación para ejecutar al oeste del país ese proyecto universitario, que involucraba a las empresas Moritomo Gakuen y Kake Gakuen.

Pero al cabo el ministro de Educación, Yoshimasa Hayashi, aprobó el plan para abrir la institución en abril de 2018, luego de determinan una comisión de asesoramiento que esa entidad realizó mejoras en los programas de formación.

LAS MANCHAS EN EL SOL DE JAPÓN

Aparte de Abe, los escándalos salpicaron a la ministra de Defensa, Tomomi Inada, que dimitió en julio ante fuertes críticas por su presunta participación en ocultamiento de datos relacionado con la misión de las tropas japonesas en Sudán del Sur.

Una inspección interna concluyó que Inada era ajena a la retención de los documentos, pero no descartó que supiera del hecho, y sí probó que la Fuerza Terrestre de Autodefensa obró de forma irregular al no divulgar los informes en julio y octubre del año pasado.

Junto a Inada renunció el viceministro encargado de asuntos administrativos en la cartera, Tetsuro Kuroe, el responsable de mantener en secreto la existencia de los documentos y quien informó de ello al general Toshiya Okabe.

Y como guinda del pastel, el gobierno nipón solicitó en octubre a la empresa siderúrgica Kobe Steel evaluar el alcance de la falsificación de datos técnicos de productos que afectaron a compañías como Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries y Subaru.

Las violaciones en producciones de acero, cobre o hierro podrían alcanzar a las industrias automovilística, aeronáutica y de equipamiento militar, y poner en peligro la seguridad de los materiales fabricados, comentaron las autoridades niponas encargadas de la investigación.

Kobe Steel admitió manipular los certificados de inspección, una práctica que se remonta a 10 años atrás, afectando 19 mil 300 toneladas de productos de aluminio laminado y extruido, unas 19 mil 400 piezas de esa aleación fundidas y forjadas, entre otras.

En medio de tantos avatares a lo largo del 2017, quedó claro que el principal hito del año fue la reelección de Abe como primer ministro y su concertada decisión con Estados Unidos de mantener a Corea del Norte en la mira como reacción al programa nuclear defensivo de la RPDC.

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