Un nuevo proyecto de ley israelí pretende dificultar la entrega de parte de Jerusalén a los palestinos, que quieren convertir a la mitad oriental de la ciudad en disputada en la capital de un estado independiente, informó el diario Haaretz.

Los legisladores de Israel aprobaron el martes una ley que exige una mayoría de dos tercios en la Knéset, el parlamento israelí, para que el país abandone el control de cualquier parte de Jerusalén a favor de un país extranjero, informó el diario Haaretz.

El proyecto de ley ha sido respaldado por la coalición gobernante derechista de Israel, con un voto de 64-52, que buscaría separar los distritos palestinos de la jurisdicción del actual municipio de Jerusalén. La ley afectaría las áreas de Kufr Aqab y el campo de refugiados de Shuafat.

Muchos palestinos no tienen ciudadanía israelí, solo tienen un estatus de residente permanente en la ciudad, que puede ser retirado en cualquier momento por diferentes razones. Por lo tanto, según los medios, el proyecto de ley los obligaría a abandonar la ciudad.

Estado de Jerusalén

La votación tuvo lugar en medio de las tensiones entre los dos países, intensificada tras la controvertida decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital israelí, anunciada el 6 de diciembre, que desencadenó indignación masiva en la comunidad musulmana y numerosas protestas en torno al mundo. Hamas, la organización fundamentalista islámica palestina, ha anunciado el comienzo de la tercera «intifada».

A finales de diciembre, el gobierno de Israel aprobó la asignación de unos 40 millones de shekels ($ 11 millones) para los asentamientos de Cisjordania, con el objetivo de construir 15 nuevas unidades de asentamiento, así como nuevas carreteras al oeste, sur y este del asentamiento Ahia en el palestino Aldea de Jalud, mientras que se informó que se arrasaron con tierra más tierras agrícolas para despejar el sitio de construcción.

Sin embargo, la decisión de Trump fue denunciada por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, rechazando el reconocimiento. La votación de la Asamblea General de la ONU ha sido rechazada por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmando que Jerusalén «siempre fue, siempre será» la capital del país y señalando que muchos países apoyaron al estado judío.

En mayo de 2017, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas emitió un informe explicando que el mayor obstáculo para satisfacer las «necesidades humanitarias» de los palestinos es la presencia de Israel en Cisjordania y Gaza. Según el documento, la cantidad de palestinos desplazados por las demoliciones de viviendas alcanzó un nuevo máximo de 1.600 en 2016.

Alrededor de 600,000 israelíes viven actualmente en más de 230 asentamientos construidos en los territorios palestinos, que Israel ha ocupado desde la Guerra de los Seis Días en 1967.

fuente

Etiquetas: ; ; ; ; ; ;