Se va el 2017 dejando a los venezolanos grandes desafíos para 2018, un año electoral, que tensará las fuerzas en un país sometido a un férreo cerco económico, financiero y amenazas de agresión externa.

Finaliza diciembre con una situación en la que prevalecen los desacuerdos entre las fuerzas de izquierdas y la oposición, luego de meses en los que fueron protagonistas las protestas, intento de derrocamiento del Gobierno entre abril y julio, elecciones regionales y municipales y la creación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

El pasado viernes 29 el presidente Nicolás Maduro anunció que el Ejecutivo comenzará el 2018 con una ofensiva para la protección social, luego de subrayar que en los meses transcurridos el pueblo superó las acciones violentas que la derecha perpetró durante cuatro meses y el Gobierno emprendió acciones para dejar atrás el cerco financiero.

‘Arrancando con fuerza desde enero, pendientes, que nadie se duerma, porque vendrán grandes noticias y sorpresas para proteger a nuestro pueblo desde el primer minuto, el primero de enero’, expresó el jefe de Estado.

Destacó que gracias a la activación de la ANC, Venezuela cierra este año bajo paz social y política, tras la activación, entre abril y julio pasado, de un plan violento y golpista de la derecha, que comprendió acciones de calle que dejaron a 124 personas asesinadas.

Algo sustantivo fue que en 2017 el chavismo se consolidó como la principal fuerza política de la nación, luego de tres procesos electorales, realizados entre julio y diciembre. El primero, el 30 de julio para la ANC; posteriormente, el 15 de octubre, se eligieron los nuevos gobernadores y el pasado 10 de diciembre fueron los comicios de los alcaldes.

Maduro llamó a sus compatriotas a afianzar el trabajo en el 2018 para preservar la paz del país. ‘Tenemos que cuidar la paz, compartir la paz, el amor, la felicidad, la alegría, la solidaridad mutua, el trabajo diario como lo hemos hecho en este año 2017’, dijo.

No obstante, alertó que los voceros opositores que emplearon la violencia persistirán en nuevos planes para perjudicar la estabilidad social de Venezuela.

Sin embargo, el mandatario ratificó su disposición al diálogo del que se esperan avances en un nuevo encuentro el 11 y 12 de enero en República Dominicana, pese a que algunos representantes de la oposición insisten en su apuesta por la violencia y su campaña para bloquear internacionalmente al Gobierno nacional en materia económica.

Entre los grandes desafíos de 2018 destaca la necesidad de enfrentar el deterioro de las condiciones de vida de la gente, afectada por el alto costo de la vida, la escasez, las dificultades para acceder a alimentos y medicinas, pese a los intentos gubernamentales.

A su vez, el malestar social descansa sobre los problemas de la economía que se expresan en el descenso de la producción nacional, tanto industrial, agrícola como en la petrolera.

Al cierre de 2017, es una gran interrogante si se superarán los problemas que dejaron los meses anteriores, entre ellos concluir un acuerdo de convivencia pacífica entre la izquierda y la derecha opositora, de modo que la elecciones presidenciales que van a celebrarse reposen sobre un acuerdo de cohabitación, independientemente de quién las gane.

El tema de la deuda, su reestructuración y el levantamiento del bloqueo financiero son puntos de urgencia, en torno a los cuales es necesario un entendimiento, al igual que lograr con rapidez un nuevo esquema cambiario, que permita que el salario en el país no sea manipulado por factores externos.

Por lo pronto, muchos predicen que 2018 será un año decisivo para los venezolanos y, gane quien gane los comicios presidenciales, se precisa de un ambiente de convivencia pacífica para poder enfrentar grandes desafíos.

Por Luis Beaton

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