El artículo de Antonio J Rodríguez :»Consumo Responsable, pago la Deuda Social y Recuperación del Salario Real» publicado el miércoles 3 de enero de 2018 en Aporrea https://www.aporrea.org/economia/a257310.html, es producto de un concienzudo análisis lógico y de gran intuición, que ayuda a comprender la crisis económica por la que atraviesa nuestra patria y son las bases genéticas fundamentales a tomar en cuenta para generar las soluciones a corto, mediano y largo plazo para el despegue económico .

Primero voy a referirme a una afirmación que consideró importante, me refiero al carácter consumista ,es decir, Venezuela es una sociedad consumista en alto grado y muy poca productiva como lo refleja el hecho que dependemos de la renta petrolera para satisfacer la mayor parte de nuestras necesidades de consumo. Se puede afirmar que más del 70% de bienes de consumo son importados con las divisas que genera la exportación petrolera.

Esta cultura consumista del menor esfuerzo vs la cultura productiva , esta instalada en el venezolano desde comienzos del siglo pasado cuando Venezuela se convierte en neto exportador de petróleo. Lo que es más negativo aún , es un consumista compulsivo , derrochador . Se acostumbró a despilfarrar y festejar con mucho licor y alimentos por cualquier motivo por nimio que sea. En las clases altas los bienes suntuosos y costosos son desechados antes de su vida útil. Este comportamiento que pretende emular a sociedades altamente desarrolladas caracteriza el grado de alienación a que estamos sometidos.

Alienación que se refleja en toda su fuerza cuando preferimos consumir productos extranjeros en detrimento al que se fabrica en el país. Por otra parte, la dependencia económica del país basada en la renta petrolera conformó una clase burguesa dedicada exclusivamente a importar bienes y servicios con divisas provenientes de la exportación del petróleo : es una burguesía parasitaria que medra de la riqueza petrolera y no del emprendimiento productivo del recurso renovable. Esto es lo que explica que el modelo de industrialización por sustitución de importaciones no tuviera éxito en el país entre otros determinantes. Estas dos características de la sociedad venezolana la ser consumista con el menor esfuerzo y de una burguesía comerciante netamente importadora condiciona las posibilidades de un desarrollo independiente y soberano.

Antonio J Rodríguez menciona en su artículo que tanto en la cuarta como la quinta república se incentivo la cultura del consumismo. Si durante los gobiernos adeco-copeyanos se instauró una política asistencialista con fines electorales , esta política se exacerbó en la quinta república con las políticas sociales a través de las misiones que condujeron a un asistencialismo permanente sin que se hiciera un viraje a tiempo para priorizar la cultura de la producción y desarraigar la cultura del consumo del menor esfuerzo. Hemos reforzado esta cultura a tal punto que parte de la población se ha dedicado al bachaqueo de productos de primera necesidad. El bachaqueo como comercio informal distorsiona el mercado, pues su propósito es la reventa de los productos básicos a precios súper inflados . Esta práctica la realizan no sólo comerciantes informales sino también personas que tienen un empleo fijo y hasta utilizan las redes sociales para este fin.

El fenómeno del bachaqueo, incentivando por la cultura consumista del menor esfuerzo , aparece por la presencia de dos componentes : la escasez del producto en el mercado formal y la regulación del precio o precio subsidiado por el gobierno. Las grandes colas que se formaban para adquirir el producto regulado fue aprovechado por el bachaquero para adquirir el producto y revenderlo a tres y más veces el precio regulado. En la medida que los productos básicos fueron desapareciendo de los anaqueles de los supermercados, estos fueron apareciendo en manos de los bachaqueros a precios inflados. Es indudable que esta práctica ha causado un gran daño en el poder de compra del venezolano y forma un componente de la inflación especulativa.

El origen del bachaqueo como práctica de reventa a precios exorbitantes comienza cuando en la frontera con Colombia y producto de la devaluación intencional del bolívar, los colombianos tuvieron acceso a productos venezolanos regulados y no regulados a precios mucho más baratos que los productos colombianos. En mi artículo «La aberración de las Casas de Cambio Cucuteñas: Un ataque frontal y despiadado a nuestra moneda» publicado en Aporrea en septiembre de 2015 (www.aporrea.org/actualidad/a214201.html) explique con detalle esta situación . Para ese entonces puse como ejemplo el papel higiénico, los colombianos fronterizos con el precio que costaba un paquete de 4 rollos en su país podían comprar a los bachaqueros venezolanos hasta 10 paquetes y si compraban directamente en cIudades fronterizas como Ureña y San Antonio ,podían comprar hasta 83 paquetes. Por su parte el bachaquero venezolano compraba en los supermercados al precio regulado de 60 BsF el paquete y lo revendían a 500 Bs F el paquete con un diferencial de más de nueve veces el precio regulado. Sin embargo, quién se llevaba la mayor tajada era el comprador colombiano quién al vender en Colombia al precio de 25000 pesos podía obtener un ingreso entre 250000 pesos hasta 2075000 pesos según comprara a los bachaqueros venezolanos o directamente en los supermercados. Es decir, ganancias desde 10 a 100 veces su inversión inicial . Ahora bien, a medida que que las casas de cambio devaluaban más el bolivar , la capacidad de compra de productos venezolanos regulados o no por los colombianos fue en permanente incremento y el contrabando de extracción de los productos de la cesta básica venezolanos se incrementó con márgenes de ganancia inimaginables. El resultado final de esta manipulación fronteriza ha sido una mayor inflación para el venezolano , con una mayor escasez de los productos básicos. Actualmente el peso colombiano está muy revalorizado en la frontera (16 Bs/peso), ahora el contrabando es de toda clase de mercancías , el cobre y aluminio como chatarra es ahora un gran negocio venderlo en Colombia, consecuencia de esto se han creado mafias delincuenciales dedicados al robo de cables, tuberías, tapas de visitas etc. para contrabandearlo hacia Colombia. Pero el colmo es que nuestros billetes de alta denominación escaseen en nuestro país pero se encuentran en abundancia en Colombia , Los colombianos con el fin de captar billetes los compran a precios por arriba de su valor nominal, con márgenes del 20 y 50% de su valor nominal.

En cuanto al problema de la hiperinflación desatada en el país, es claro que sus principales determinantes son estructural e inducida. La inducida por manipulación cambiaría (dólar Today), especulativa por reposición inercial de inventario, bachaqueo, desabastecimiento programado.

La inflación estructural producto de errores en las políticas macroeconómicas en las cuales se incluye exceso de liquidez monetaria, aumento de la demanda agregada sin el consecuente incremento en la oferta agregada, el anclaje del tipo de cambio y la falta de unicidad del mismo.

Pero debemos entender aún más, por que hemos terminado en una hiperinflacion en estos tres últimos años y cual fue la chispa que la originó, basta con observar que el periodo 2004 -2012 fue un periodo de crecimiento sostenido del PIB, con precios altos del petróleo, una demanda agregada creciente producto de la redistribución de la renta pero equilibrada con una oferta proveniente en gran parte de importaciones de productos de primera necesidad. Pero a partir del 2012 con la caída de los precios del petróleo, se comienza a sentir la escasez de productos de consumo que por la insuficiencia de divisas ya no pueden ser importados . Es en este momento donde el desequilibrio entre demanda y oferta se agudiza , es claro , que desde antes de 2012 , ya existía una inflación estructural y especulativa pero a niveles tolerables. Pero el gobierno al perder la fuerza de la renta petrolera se vio acosado por fuerzas externas e internas quienes aprovecharon esa debilidad para acentuar la especulación sobre los precios de los bienes de consumo, acentuando la escasez, desabastecimiento programado, bien por acaparamiento o por reducción de la producción, interviene con más vigor el bachaqueo, todo esto acompañado con una manipulación cambiaría dirigida por Dólar Today y las casas de cambio colombianas. El bachaqueo ahora, no sólo lo practican comerciantes informales sino también el comercio legal quienes suben los precios al ritmo de Dólar Today y por cualquier ajuste de salario que anuncie el gobierno. Ahora mismo en diciembre se duplicaron y triplicaron los precios que existían en noviembre. A tal punto que hasta los trabajadores con mejores salarios sólo les alcanza para cubrir una semana de la cesta básica y los que ganan salario mínimo sólo cubren dos días de la cesta básica.

El panorama actual, como dice Antonio. J Martínez, no es nada agradable para la mayoría de los venezolanos que dependemos de un salario (obreros y clase media). Enderezar los entuertos en estos momentos es mucho más difícil que tres años antes cuando se pudo tomar medidas preventivas que podrían haber suavizado la crisis que ya tenemos encima. Medidas como el de ajustar los precios de la gasolina al precio internacional, pero subvencionando directamente al los propietarios de vehículo y hacer la conversión a gas del parque de transporte público, propuesta actualizada en mi artículo «El aumento del precio de la gasolina sin tomar medidas colaterales sería un desastre». www.aporrea.org/economia/a256831.html o la estabilización del salario real propuesta también actualizada en mi artículo «La solución a la estabilización del salario. Una propuesta para la ANC»( www.aporrea.org/economia/a251772.html)

Se debió hacer una unificación cambiaría , eliminando el tipo de cambio DIPRO de 10 BsF/dólar que se ha prestado a grandes corrupciones y fuga de divisas sin ningún resultado para el desarrollo del país y de paso ha perjudicado la capitalización o adquisición de bienes de capital a la industria petrolera.

Los CLAP terminaron también en fracaso y fuente de corrupción y no cumple con proveer a las familias necesitadas de la alimentación que supla sus requerimientos diarios. Cuando mucho una caja o una bolsa, que ya viene saqueada por los que se encargan de su distribución, es entregada cada mes, dos meses, tres meses o nunca llega.

Se debe aprovechar el carnet de la patria, para controlar el suministro de la caja, bolsa o combo como lo llaman los supermercados privados y con la activación de todos los locales de Mercal Pdval y Bicentenarios, las familias retiren semanalmente su bolsa, caja o combo a precios asequibles, eliminando la corruptelas y desvío de productos con el sistema CLAP casa por casa.

El gobierno deberá cesar el anuncio de incrementos salariales en forma general. Estos aumentos deberán hacerse por sectores, comprometiendo al gremio de trabajadores y a los patronos de manera que sea consensuado y según las necesidades de cada sector y no por una simple imposición.

El gobierno deberá decretar un estado de calamidad pública inmediatamente e intervenir temporalmente en toda la red de distribución de alimentos para que estos lleguen a la gente a precios justos (que no quiere decir precios por debajo de los costos de producción), imponer multas severas a todo comerciante que violé estos precios justos. También debe intervenir preventivamente en las cadenas productivas a fin de regular aquellas materias primas donde los precios están disparados causando una elevación de los costos.

Estas son medidas a corto plazo, urgentes para salir del cuello de botella que tiene atascada y en crisis nuestra economía . Nos queda un problema que deberá atacarse a mediano y largo plazo el cual es cambiar nuestro actual modelo rentista a un modelo productivo,diversificado,independiente y soberano.

Convertir a Venezuela en una potencia industrial, agrícola, cultural, turística, etc. no va ser de un año para otro sino de mucho esfuerzo durante muchos años.

No podemos aspirar a como lo hicieron los japoneses, coreanos, chinos sin cambiar nuestra idiosincrasia venezolana (o viveza criolla), cultura consumista del menor esfuerzo. Y esto sólo se consigue educando o reeducando a través de la escuela y de los medios de comunicación puestos al servicio del país.

Cómo incentivar en la gente el valor al trabajo productivo, innovador, creativo es un reto tanto del gobierno y de otras instituciones de la sociedad ( incluyendo la familia) comprometidos todos a un cambio de paradigma social e individual que nos permita superar los anti valores instalados por muchos años en nuestras mentes y el cuerpo social.

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