A pesar de que la Constitución de Brasil dice que «la República Federativa de Brasil es una unión indisoluble de estados, municipalidades y un Distrito Federal», los movimientos de secesión que buscan estados separatistas independientes continúan en aumento.

Uno de los movimientos más conocidos es Sao Paulo Livre, establecido el 24 de octubre del 2014, dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en las que Dilma Rousseff fue reelecta para el segundo mandato. El movimiento tiene como objetivo crear una «República de Sao Paulo» independiente.

Sputnik Brasil se puso en contacto con el fundador del movimiento, el profesor y periodista Flavio Rebello, y le preguntó qué motiva su demanda de separar el estado de Sao Paulo del resto del país.

Según Rebello, no existe la «identidad brasileña».

«No existe tal cosa como el simple ‘brasileño’. Hay ciudadanos del estado de Río de Janeiro, estado de Sao Paulo, Minas Gerais, hay gente del norte y del sur. Da la casualidad de que nos convertimos en brasileños solo en dos ocasiones: dos o tres meses antes de las elecciones presidenciales y durante el Campeonato de la Copa del Mundo. En cualquier otro momento somos personas de Río de Janeiro, Sao Paulo, simplemente porque la cultura brasileña en realidad no existe»,-explicó.

El sitio web del movimiento también incluye un nombre para la moneda de la república: «Ouro Paulista» o «dorado Paulista».

«El oro tendrá un poder adquisitivo real, un tipo de cambio estable, en otras palabras, no perderá su valor como el real [brasileño] ante monedas más poderosas y estables como el dólar o el euro», dice el sitio web Livre de Sao Paulo.

Además de la nueva moneda, el movimiento planea cobrar una tarifa a los nuevos miembros en reales brasileños. Los «nuevos separatistas» que quieran unirse a Sao Paulo Livre deben pagar una tarifa única de 90 reales (aproximadamente $27) o 120 reales ($38), repartidos en 12 pagos mensuales.

Esta necesidad se explica, de acuerdo con los fundadores del movimiento, por la necesidad de cubrir los costos de la fabricación de folletos y banderas, así como los gastos de la manifestación. Es imposible determinar la suma exacta recaudada por el movimiento o entender cómo se distribuye exactamente el dinero, porque el movimiento no publica sus ingresos en su sitio web.

Sin embargo, Alberto Rollo, abogado y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Presbiteriana Mackenzie en Sao Paulo, explicó que la separación de cualquier territorio brasileño viola la constitución brasileña.

«En términos de ley, esto es imposible, si hablamos de la separación de algún territorio brasileño, es imposible dentro del marco de la constitución», dice.

«Lo que se puede lograr es una mayor división de algún territorio nacional, la creación de nuevos municipios o, por ejemplo, la división de un municipio más grande, pero no una intervención en la integridad territorial nacional», explicó Rollo.

Rebello, por otro lado, señala que el movimiento busca cambiar la constitución para que incluya una enmienda de separación.

«Ninguna metrópoli incluye la separación de una colonia o, probablemente, parte de su propio territorio, en su sistema legal. Las leyes portuguesas no permitían que Brasil se separara, pero lo hizo. Inglaterra no tenía condiciones legales para la separación de Canadá, Australia y Sudáfrica»,-dice. «Lo que queremos es tener un derecho legal a votar, si realmente queremos ser parte de una federación o un país independiente».

Rebello agregó que el número actual de miembros de Sao Paulo Livre es de 26.000 personas y este número crece cada año.

«El hecho de que hay pocos de nosotros es relativo. En su lugar, debería mirar nuestra velocidad de crecimiento», dice el fundador.

Añadió que en los últimos años, la velocidad de crecimiento fue del 5.200 por ciento, algo menos impresionante si tenemos en cuenta que, en su fundación, el movimiento incluyó solo a tres personas.

Según Rollo, dicho crecimiento podría estar relacionado con una decepción general en la política tradicional entre la población del país.

«Esto es una desilusión en la política, en los políticos, pero prefiero pensar que la solución es, en lugar de convocar una asamblea constituyente, es mejor, dado que tenemos elecciones en pocos meses, cambiar todo nuestro congreso, todo el poder ejecutivo, todos los gobernadores, todos los senadores», dice.

«Ya tenemos este poder, este poder está en nuestras manos y pasa por votar. Sería mucho más fácil cambiar todo en octubre [cuando Brasil celebra elecciones], que pensar en una asamblea constituyente y sobre la separación del territorio», concluyó Rollo.

Incluso si la separación de Sao Paulo es difícil de imaginar en este momento, la victoria electoral del presidente estadounidense Donald Trump y el voto del Brexit del Reino Unido nos han enseñado una lección importante: nada, por improbable que sea, debería descartarse como imposible en política.

Fuente