(Monumento Soviético en el cementerio militar de Varsovia profanado por polacos vándalos)
Rusia ha pedido una vez más a las autoridades polacas que dejen de demoler los monumentos a los soldados soviéticos y que pongan fin al vandalismo en los cementerios militares, dijo el enviado permanente de Rusia a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

«Una vez más reiteramos nuestro llamamiento a las autoridades polacas para que dejen de destruir los monumentos a quienes sacrificaron sus vidas por el pueblo de Polonia y liberaron a los prisioneros de los campos de exterminio nazis», dijo Alexander Lukashevich en una sesión del Consejo Permanente de la OSCE. «También esperamos que Varsovia tome medidas eficientes para detener la profanación de los cementerios militares».

Según el enviado, Polonia representó 53 de 79 casos de vandalismo contra monumentos soviéticos fuera de Rusia entre el 2015-2016. El grueso de esos incidentes tuvo lugar en cementerios militares.

«Los ejemplos muestran que la campaña contra el patrimonio militar e histórico común en Polonia está cobrando impulso. Estamos convencidos de que tales casos de vandalismo tienen una naturaleza similar al neonazismo. Lamentablemente, esto sucede con una aprobación de facto o con total inacción por parte de el gobierno polaco», dijo Lukashevich.

El 21 de octubre del 2017 entró en vigencia en Polonia la ley actualizada sobre la descomunicación que estipula la remoción de monumentos y memoriales que rinden «un tributo a la memoria de personas, organizaciones, eventos y fechas que simbolizan el comunismo u otro régimen totalitario». El Instituto de Recuerdo Nacional fue elegido como el principal órgano de consulta que puede guiar a las autoridades locales. Sus expertos reconocen alrededor de 230 monumentos de la Segunda Guerra Mundial al Ejército Rojo en Polonia como propaganda del comunismo.

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