El Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria censuró en términos resueltos el ataque lanzado por EE.UU., y sus acólitos más próximos como Francia y el Reino Unido y pidió a la comunidad internacional solidarizarse con esta condena.

«Siria pide que la comunidad de naciones condene de manera enérgica este acto de agresión que no hace sino agravar la situación y amenaza a la seguridad internacional», cita la agencia SANA un comunicado de la Cancillería.

El Ministerio de Defensa de Rusia estima que EE.UU., Francia y el Reino Unido dispararon más de 100 misiles de crucero y misiles aire-tierra desde dos buques de la Armada estadounidense emplazados en el mar Rojo, así como desde aviones tácticos que sobrevolaban el mar Mediterráneo y los bombarderos B-1B desde la zona de Al Tanaf.

La defensa antiaérea siria, según los militares rusos, pudo interceptar «una parte considerable» de los misiles.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, general Joseph Dunford, afirmó más temprano que el ataque fue dirigido contra tres instalaciones asociadas con el programa sirio de armas químicas —dos, al oeste de Homs y una en la zona de Damasco— y que los aliados se habían cuidado de minimizar el riesgo para civiles.

El secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, dijo que fue un golpe puntual y por ahora no se planean otros. Sobre el supuesto derribo de algunos misiles, el titular del Pentágono señaló que «por el momento no hay informes de bajas».