Ya a fines del verano de 2017 escribí un análisis del estado de los asuntos mundiales y las relaciones internacionales después de dos eventos mundiales geopolíticos sísmicos ocurridos casi simultáneamente en 2016: el resultado del Referéndum del Reino Unido para salir de la Unión Europea y la derrota de la demócrata Hillary Clinton por los republicanos Donald Trump para la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de EE. UU. 2016 Esos acontecimientos políticos gemelos fueron como grandes bombas que sacudieron la tierra y provocaron toda clase de disturbios y temblores, réplicas y la mayor conmoción y desconcierto dentro del orden político internacional que había prevalecido desde la derrota del nazismo en 1945.