En días pasados, un comerciante la e dijo a uno de nuestros hermanos: “La orden es seguir aumentando los precios todos los días, por lo menos hasta junio”, sin llegar a precisar quién daba tales instrucciones, pero consciente de que las mismas no provenían ni del presidente Nicolás Maduro Moros.

En las tertulias de esquinas, Metro, camioneticas, en cualquier lado, suelen abundar los sabelotodo que, orientados por cuanto se les inocula a través de las redes y medios de comunicación, no vacilan en apelar a inverosímiles explicaciones, para echar sobre los hombros del Primer Mandatario y su equipo, todo el carro de excremento por la difícil situación que atraviesa el país.

Pareciera, según estas versiones de oráculos, que en una suerte de ejercicio sadomasoquista sin precedentes en la historia de la humanidad, desde Miraflores trazan permanentemente planes para hacerle cada día más difícil la vida a venezolanas y venezolanos.

Así, de acuerdo con estos gurúes, si el kilo de carne ya muerde –literalmente- los dos millones de bolívares, o el de pimentón pica el millón y medio, el cartón de huevos ya atravesó ese umbral hace días o los precios de los medicamentos dan zancadas más largas que las de Yulimar Rojas en sus saltos triples y la vestimenta es prácticamente incosteable, todo forma parte de una maquiavélica mente apostada en predios gubernamentales.

Si las empresas del magnate cervecero y alimenticio reciben millones de dólares para producir, pero diariamente nos suben implacable y ferozmente los precios de sus productos, no es que Lorenzo Mendoza, todo un angelito, forme parte de una criminal campaña, sino porque Nicolás Maduro quiere pasar a la historia “autosuicidándose”, como diría el fallecido ex presidente aquél.

Un jovencito que no llegaría a 20 años, vociferaba en el Metro que, según le cuenta su mamá, en la IV República la gente comía perrarina, “pero se podía comprar perrarina” y por eso debíamos volver a tales tiempos..

A menos de 20 días de los comicios en los cuales reelegiremos abrumadoramente a nuestro presidente Nicolás Maduro Moros, debemos tener bien identificado al enemigo y hacérselo entender a quienes andan envenenados, confundidos o cegados por la guerra interna y externa que con una brutalidad inclemente, se ha desatado contra Venezuela.

Que quede claro que la situación actual se debe al criminal bloqueo económico-financiero al que nos han sometido Estados Unidos y sus lacayos, y solicitado, con la ruindad que los caracteriza, por sujetos como Antonio Ledezma, Julio Borges, Luis Florido y tantos otros, que andan por el mundo rogando bombardeos “humanitarios” contra nuestro país.

Eso debemos tenerlo claro, con la misma convicción de que, por mucho que lo intenten, jamás podrán doblegar al bravo, noble y digno pueblo venezolano.

Jimmy López