“(…) Que toda la gente va/ con la esperanza en la mano/
buscando darle a la Patria/ caminos de dignidad”

Alí Primera (La Patria Buena)

De tantos procesos electorales por los cuales hemos pasado en estas casi dos décadas -como en ningún otro país del planeta-, ya pareciera algo cotidiano, como también pudiera considerarse repetitivo, apuntar que cada uno de ellos es de vital importancia para las venezolanas y los venezolanos. Pues bien, no es exagerado afirmar que en los del próximo domingo, una vez más, nos estaremos jugando la vida como nación libre y soberana.

En uno de sus artículos recientes, Luis Britto García lo señaló con total claridad: el venidero 20 de mayo, estaremos decidiendo entre patria o imperio, soberanía o dominación. No podemos tener la menor duda de que en esos términos se plantean estos comicios, los cuales no por casualidad han intentado frenar o sabotear los genocidas de la Casa Blanca y sus lacayos alrededor del mundo, incluyendo esos traidores al país que los viera macer, como son los Borges, los Ledezma, los Florido, los Ramos Allup, Los Tintori y tantos otros y otras, suficientemente identificados por un pueblo cuya condición de pendejo perdió con la llegada de Chávez.

Venezuela acude a unas elecciones presidenciales –y legislativas-, asediada, bloqueada económica y financieramente como nunca antes en su historia; amenazada, inclusive, militarmente por la potencia más criminal conocida en toda la historia de la humanidad. Nos referimos a Estados Unidos, por si algún desprevenido todavía no lo sabe.

No es, entonces, poca cosa lo que nos estaremos jugando en esta jornada dominical, pues con nuestro voto decidiremos entre la patria libre de cualquier tutelaje, de cualquier vasallaje, legada por Bolívar y todos nuestros libertadores y libertadoras, rescatada por Chávez y sus muchachas y muchachos, y sostenida, a pesar de todas las dificultades que le ha tocado enfrentar, por Nicolás Maduro y su equipo, com el respaldo, la sapiencia, la dignidad, la lealtad y la fortaleza del pueblo venezolano y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Será un nuevo desafío, frente a quienes desde el imperio y la burguesía nacional y transnacional nos pretenden doblegar bloqueando el ingreso de alimentos, medicinas, bienes y servicios esenciales. Libraremos una nueva batalla contra todas y todos los que pretenden ahogarnos con el alza indiscriminada, bestial, de los precios, induciendo una hiperinflación como estrategia para sumirnos en el caos y la violencia que permita justificar una invasión militar bajo el eufemismo de “ayuda humanitaria”.

Frente a tales amenazas, acudiremos este domingo, parafraseando a nuestro padre cantor, Alí Primera, con la esperanza en la mano, florecientes los corazones, seguros de que continuaremos dando pasos firmes hacia la paz, por un mejor futuro, en el cual construiremos inevitablemente la Patria Buena, y eso lo haremos votando por la reelección de Nicolás Maduro Moros.

Jimmy López Murillo

Etiquetas: ; ; ; ;