Los obispos de Chile pusieron sus cargos a la orden, tras una reunión que sostuvieron con el papa Francisco por tres días en El Vaticano, reseñó el portal web de Telesur.

A través de un comunicado expresan: “Ponemos nuestros cargos en manos del Santo Padre para que libremente decida con respeto a cada uno de nosotros”.

El sumo pontífice citó a 34 sacerdotes de la comunidad eclesiástica chilena para encuentros pautados desde el 15 al 17 de mayo, dirigidos a tratar asuntos relacionados con los abusos sexuales causados por algunos representantes de la Iglesia católica en el país suramericano.

El texto oficial del Papa insta a los obispos a prestar la máxima colaboración en aras de buscar las transformaciones y resoluciones que haya que implementar en las bases de la Iglesia católica.

Cabe recordar que los obispos de Chile han estado relacionados con escándalos de abuso sexual en reiteradas ocasiones. El caso más polémico implica al sacerdote Fernando Karadima, quien tiene acusaciones de pedofilia entre los años 1980 y 1990.

La intervención del Papa Francisco en este caso derivó en la suspensión de por vida de Karadima de sus atribuciones como párroco y representante de la Iglesia católica en Chile.