Al menos ocho muertos y varias personas heridas fue el saldo que dejó un tiroteo registrado ayer viernes en una escuela secundaria de Santa Fe, al suroeste de Texas, informó el diario The Houston Chronicle citando fuentes oficiales.

A través de twitter el sheriff del condado de Harris, en Santa Fe, Ed González, indicó que la información “aún es preliminar, pero hay varios muertos debido al tiroteo”, cita EFE.

En cuanto las personas que resultaron heridas, indicó que ya están siendo tratados por los servicios sanitarios.

Por otra parte, la policía de la región confirmó previamente que el autor no ha sido identificado, pero varias fuentes señalan que podría tratarse de un estudiante del instituto, el cual se encuentra detenido.

Además, los equipos de artificieros de la policía están registrando la escuela en búsqueda de artefactos explosivos que pudieran estar escondidos, ya que el detenido amenazó con dejar bombas en el lugar.

Paralelo a ello, el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, mostró su apoyo a la comunidad en un escueto mensaje de twitter, en donde dijo: “Disparos en una escuela en Texas. Los primeros informes no son positivos. ¡Dios bendiga a todos!”, escribió Trump.

Este es el tiroteo número 22 en colegios de Estados Unidos en lo que va del año. Considerando que han transcurrido 20 semanas, es más de uno por semana, recogen medios internacionales.

Pese a esto, Trump defendió este año el derecho de los ciudadanos estadounidenses de poseer armas, manifestando que la segunda enmienda “nunca” será derogada.

Tener un arma en EEUU se convirtió en un derecho civil el 15 de diciembre de 1791, cuando se aprobó la Segunda Enmienda Constitucional, en la que se establece que “siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar armas, no será infringido”.

El suceso de este viernes ocurre tres meses después de la masacre de Parkland, Florida, donde un exestudiante asesinó con un fusil a 17 personas. La matanza provocó una ola de protestas a lo largo de Estados Unidos, impulsadas por el movimiento #NeverAgain que pide un mayor control de armas.

Aunque se desconoce la cifra exacta sobre cuántas armas hay en Estados Unidos en manos de civiles; en 2015 se calculaba que de 321 millones de habitantes que habían en suelo estadounidense, existían 270 millones de armas de uso privado entre su población.