Las fuerzas especiales francesas instalaron seis baterías de artillería en áreas de la milicia kurda cerca de la frontera sirio-iraquí, informó la agencia de noticias Anadolu.

Las baterías se instalaron al norte de la aldea de Baguz en la provincia siria de Deir Ez-Zor, controlada por las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG), vista por Ankara como una filial del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que está prohibida en Turquía como una organización terrorista, según la agencia de noticias turca.

La noticia se produce pocos días después de que un convoy de 20 vehículos con alrededor de 70 militares franceses fue detenido en el área de Qamishli, en la provincia de Hasakah, en el noreste de Siria, en un puesto de control tripulado por tropas del gobierno sirio el jueves. Los representantes de YPG llegaron al punto de control y confirmaron que el convoy francés se dirigía a sus áreas. Las tropas del gobierno decidieron liberar a los militares franceses y dejarlos proceder a las áreas controladas por los kurdos.

En marzo, el presidente francés, Emmanuel Macron, prometió apoyo a las unidades kurdas sirias, lo que desencadenó fuertes críticas del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien acusó a París de apoyar el terrorismo.

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