“Estamos obteniendo un récord histórico. Nunca antes un candidato había ganado con 68% de los votos de la voluntad popular. Nunca antes se había sacado 47% por el pecho al segundo candidato. ¡Nocaut,​​ quedó groggy!”, dijo este domingo el Candidato por el Frente Amplio de la Patria, Nicolás Maduro, tras la victoria irreversible obtenida en las elecciones del 20 de mayo.

En el Palacio de Miraflores, donde compartió el triunfo con el pueblo venezolano frente al Balcón del Pueblo, el Jefe de Estado recordó que es la victoria número 22 en 19 años de Revolución Bolivariana, conquistada con base en el esfuerzo constante y conciencia de trabajo.

“Cuánto me han subestimado. Aquí estamos con el pueblo dispuestos a seguir trabajando por el futuro de la patria, por el bien de la patria bonita para todos y todas”, dijo, al reafirmar que iniciará un gran diálogo con todos los sectores sociales, políticos, culturales y económicos para el reencuentro nacional.

A las 10:30 de la noche, la presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena, ofreció el primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), que arrojó cifras irreversibles con el 92,6% de transmisión de actas. Se obtuvieron 8 millones 603 mil 936 votos válidos, que revelaron una participación de 46,01%, con la proyección de 48%.

Estos resultados arrojaron la reelección del presidente Maduro con más de 5 millones 800 mil votos, mientras el candidato opositor Henri Falcón, de los partidos Avanzada Progresista, COPEI y el MAS, obtuvo 1 millón 820 mil 552 votos. El tercer lugar correspondió a Javier Bertucci, de la organización Esperanza por el Cambio, con 925 mil 042 votos.

Maduro destacó que nunca antes se había registrado 47% puntos de diferencia con el candidato derrotado de la derecha, en este caso Henri Falcón, de quien lamentó la posición adelantada asumida antes de la difusión del boletín oficial del CNE.

“Al final el pueblo tuvo razón al llamarlo ‘Henri Falsón’. No se había visto nunca en la historia que se desconozcan resultados sin saberlos”, expresó Maduro.

“Parece que no hay honor ni moral en las filas opositoras. Al principio o al final se quiebran frente a la amenaza imperial”.